Blog 
De Grastronomía
RSS - Blog de Antonio Jesús  Gras

El autor

Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Mallorca

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


Archivo

  • 03
    Febrero
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    ARQUITECTURA Y KILOMETRO 0 (6)



     

    Si la arquitectura trata de hacer reales algunos sueños de ocupación espacial, dentro de la gastronomía su función ha sido la de crear espacios donde el comensal y el cocinero puedan dialogar. Un espacio donde encontrarse, no desencontrarse. Así el Tondelunas, ejecutado por los arquitectos Rubén y Coque Picado de Blas,.para Francis Paniego, cumple el sueño de poder dar de comer en el Hayedo de Tondelunas, cerca de la casa madre donde los Paniego tienen su Portal de Echaurren, en Ezcaray.

    El hermoso trabajo, presentado en Madrid Fusión, vuelve a mostrar que el concepto de Kilómetro 0 cala en todas las partes que se acercan a elaborar el proyecto.  Desde las madreas laminadas y pintadas hasta los materiales que compondrán el soporte anti acústico, a base de tela de pantalones tejanos usados.

    Una cocina que entra en la sala y comensales que entran en la cocina. Un trabajo hecho no para el lucimiento espectacular de los arquitectos, sino para que el trabajo diario se vea recompensado por la gentil intervención de los diseñadores del espacio. Todo por el diálogo, todo por profundizar los importantes lazos entre cliente y cocinero.

    Si dentro del equilibrio que supone la restauración pública la parte arquitectónica toma una prioridad desmedida, como he podido ver en algunas cocinas de reciente construcción, como el caso de El Batel de Cartagena, no podremos llegar a una camino de en medio, donde las dos tareas, la espacial y la de cocinar, tomen su sentido pleno. Apoyarse una en otra para formar un bien común. Para quien la vive y para quien la disfruta.

    Cada vez estoy más convencido de que los trabajos, del tipo que sea, deben de ser muy consensuados por diversas parcelas que los fabrican. Los monólogos producen sorpresa una vez, pero no un ejercicio de reflexión. Que a la larga es lo que nos amplía horizontes.
     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook