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Blog Brújula ambiental - Lluís Amengual

Lluís Amengual

Redactor de medio ambiente de Diario de Mallorca

Sobre este blog de Mallorca

Medio ambiente es más que plantas y animales. Medio ambiente es más que una moda. Es geología, tecnología, es océanos, mares y ciencia . Medio ambiente es comprender lo que nos rodea.


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  • 05
    Abril
    2012

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    ¿Horizonte sin palmeras?

    El pasado día 15 de enero explicamos desde estas páginas la relevancia de las especies invasoras. Bajo el título Los nuevos vecinos, se describió el papel de las especies foráneas que llegan a Balears, se establecen y, en ocasiones, se desarrollan de forma descontrolada al no tener depredadores. En consecuencia, se hace necesario invertir grandes esfuerzos en presupuesto y personal para erradicar una plaga que, con un efectivo control en las importaciones, nunca se hubiera llegado a producir.

    Una de las que está causando un mayor estrago es el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus). De origen asiático, es una especie de coleóptero que se perfora los troncos de algunas especies de palmeras, en especial de la Phoenix canariensis aunque también de la Phoenix dactylifera y de la Washingtonia robusta.  Después de su paso, la palmera acaba muriendo.

    Actualmente la plaga no está controlada, hecho que llevado a la Dirección General de Medio Rural y Marino a establecer un régimen de sanciones para aquellos propietarios que no se encarguen correctamente de las palmeras afectadas. “Es responsabilidad del propietario de una palmera afectada mantener el buen estado sanitario en sus jardines y aplicar medidas fitosanitarias obligatorias”, explica Gabriel Company, conseller de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio.

    Y es que durante el pasado 2011, el picudo continuó su expansión por Mallorca. Desde la Consellería hay localizadas 5 zonas en peligro. La primera es la que comprende Santanyí y Felanitx donde se considera casi erradicada; La segunda es la de Palma, Llucmajor y Campos, donde el picudo es muy activo en la zona de Palma; La zona tres es la de Alcúdia, Sa Pobla, Campanet, Muro y Santa Margalida; La cuarta es Manacor, Petra, Montuïri y Algaida; Y la 5 es Santa María y Marratxí.

    Desde el año 2006 y hasta finales de 2011, se contabilizaron unos 2.000 ejemplares afectados. Por especies, la gran mayoría fueron Phoenix canariensis, siete Phoenix dactylifera y una Washingtonia robusta.

    El procedimiento para su erradicación es el siguiente. Una vez que el técnico la Conselleria ha confirmado la presenta de la plaga, se deben retirar y destruir todas las partes con presencia del picudo. Dependiendo del grado de afectación, la palmera se podrá recuperar o deberá ser talada para evitar la propagación de la plaga. De esta forma, se aplicará un tratamiento mecánico para después aplicar un tratamiento insecticida. Los restos de las palmeras afectadas se deben tratar correctamente a fin de evitar la reproducción del picudo y su posterior colonización de palmeras sanas. Así, uno de los tratamientos consiste en quemar todos los elementos infectados. Otra de las formas para eliminar correctamente las partes infectadas es enterrando a un metro bajo tierra la palmera, envolviendo mediante una lámina de plástico y aplicando insecticida o bien triturando mecánicamente aquellas partes afectadas.

    Por ello y a fin de garantizar la protección de las palmeras, más cuando han sido saneadas, se debe aplicar germinicida entre los meses de marzo a noviembre con una periodicidad no superior a los 45 días. Desde la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio detallan que las sustancias autorizadas contra el picudo rojo son: Imidacloprid 20 %, Fosmet 50 % WP que no está autorizado en parques y jardines; Abamectina 1,8 % EC inyectada por empresas especializadas; Steinernema carpocapsae, organismo de control biológico; Tiametoxam 25 % WG aplicación en riego e inyección y Clorpirifós 48 % EC

    Uno de los municipios más afectados por la plaga del picudo ha sido Pollença. Una situación que ha empujado al consistorio y a la Conselleria a acordar una estrategia común para desarrollar un plan de choque gestionado por el ayuntamiento de la localidad y financiado por el Govern.

    “El objetivo del plan fue el de reducir la cantidad de palmeras afectadas, tanto públicas como privadas, existentes en el municipio de Pollença”, apuntan desde el consistorio. Un hecho que incluye el correcto tratamiento de los residuos vegetales generados. Una de las primeras medidas fue la tala urgente durante el mes de diciembre de todas las palmeras públicas afectadas que aún no habían sido eliminadas, 79, y su posterior destrucción sepultando las partes contaminadas y triturando el resto de material vegetal para hacer compostaje.

    Paralelamente, la Policía Local ha llevado a cabo un inventario identificando a los propietarios de palmeras infectadas y que no se habían eliminado correctamente. “Para facilitar el objetivo de destrucción de la infección, el Ayuntamiento se ha hecho cargo de la destrucción del material vegetal, el aspecto más dificultoso para los particulares”, explican desde el consistorio. El espacio elegido ha sido Llenaire, que previa solicitud, recibe todos los restos de palmeras y donde se aplica el tratamiento adecuado de acuerdo a la normativa. Asimismo, se ha aprovechado la campaña para eliminar 35 cepas que palmeras de la vía pública. Como resultado del plan de choque, han sido 79 palmeras públicas de Pollença que han sido taladas y tratadas y 175 de privadas, con un montante global a cargo de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio de 27.898,03 euros.

     

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