Blog 
APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS
RSS - Blog de Francisco J Caparrós

El autor

Blog APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS - Francisco J Caparrós

Francisco J Caparrós

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN SOCIAL, EXPERTO UNIVERSITARIO EN AUTOCONOCIMIENTO, EMOCIONES Y DIÁLOGO, Y MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIOEDUCATIVO ELAUVO.

Sobre este blog de Deportes

ARTÍCULOS DE OPINIÓN


Archivo

  • 01
    Febrero
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Síndrome de Segismundo

     

    No puedo imaginar cómo se le debe quedar a uno la cara cuando el hijo al que crees haber satisfecho todas y cada una de sus necesidades te espeta, a bocajarro y sin anestesia, que nadie te pidió que lo trajeras al mundo; pero sí hacerme una idea de a qué miembro de la pareja pueden herir más esas duras palabras del muchacho, si al que lo concibió o a quien además lo llevó en su seno durante aquellos interminables nueve meses de embarazo.
    Cuando eso sucede, la primera reacción es negar que esos adolescentes rebeldes, que todavía van dejando fragmentos del cascaron por allí donde pasan, sean capaces de lucubrar hasta el punto de ser responsables de situarnos en un brete así, sin pensar ni por un momento en que están haciendo tambalear la estabilidad emocional de sus padres. Entonces, procede preguntamos qué de malo hemos podido haber hecho para que se nos cuestionen, de ese modo tan crudo, unas competencias parentales que pensábamos dominar. Y como la respuesta que nos damos no consigue despejarnos las dudas, es cuando repasando mentalmente esa línea temporal de entre los tres y doce años, empezamos a ser conscientes de la escasa atención que hemos dispensado a nuestro hijo y, por ende, de la gravedad del problema que nos acucia.
    Unas veces por el trabajo, otras por el asueto, y entre medias cualquier cosa que nos aleja de él, el caso es que durante todo ese tiempo que va desde la más tierna infancia hasta la adolescencia, el chiquillo ha crecido con todo lo que cualquiera a su edad podría desear, menos con unos referentes serios y comprometidos a los que adherirse en esa crucial etapa de su vida. El vínculo hay que ganárselo, y eso no se consigue de un día para otro ni con sucedáneos.

    Francisco J. Caparrós

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook