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APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS
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Francisco J Caparrós

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN SOCIAL, EXPERTO UNIVERSITARIO EN AUTOCONOCIMIENTO, EMOCIONES Y DIÁLOGO, Y MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIOEDUCATIVO ELAUVO.

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  • 10
    Octubre
    2012

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    Los políticos son gente honrada

     

    A pesar de que un buen número de trayectorias políticas en España parecen extraídas del argumento de una comedia casi policíaca, podríamos decir que, en general y aun a riesgo de equivocarnos, los políticos son gente honrada. Lo son, tanto o más, que cualquier maleante que se ve forzado a delinquir, bien a causa de la incomprensión de una sociedad que lo discrimina, bien porque no sabe hacer otra cosa. De ahí que María Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha, abogue porque la dedicación de los cargos electos deje de estar remunerada: tal vez piense que, de ese modo, estarían más que justificadas acciones que hoy día son consideradas lacras, como las comisiones ilegales o la prevaricación pura y dura.

    Ni Jardiel Poncela, con su oficio, lo habría escenificado mejor, ni toda su sorna desbarrado hasta ese punto. Algo tendrá que ver en ello, además de su ascendencia, aquellos ojos de mujer fatal que glosó el dramaturgo. Lástima que la fatalidad se haya extendido también, sin necesidad ninguna a mi humilde entender, a la población más vulnerable de la autonomía que gobierna Cospedal con menos miramientos que un terrateniente autócrata. A la señora no le tiembla la mano a la hora de emprender recortes, de hecho fue la primera en hacerlos -si no me equivoco- cumpliendo los mandamientos que desde Moncloa dictó su idolatrado jefe. Se ve que su celo profesional la posee, que éste es más fuerte, si cabe, que la hidalguía de la que presume su vetusto linaje.

    En cualquier caso, más Herminia que la propia Herminia de la obra de Enrique, la madrileña parece actuar a impulsos, y eso es, precisamente, lo que detestamos algunos. Nada tan anecdótico como su filiación, y menos aun tan insustancial como sus diatribas.

     

    Francisco J. Caparrós

     

     

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