Blog 
APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS
RSS - Blog de Francisco J Caparrós

El autor

Blog APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS - Francisco J Caparrós

Francisco J Caparrós

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN SOCIAL, EXPERTO UNIVERSITARIO EN AUTOCONOCIMIENTO, EMOCIONES Y DIÁLOGO, Y MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIOEDUCATIVO ELAUVO.

Sobre este blog de Deportes

ARTÍCULOS DE OPINIÓN


Archivo

  • 22
    Julio
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Los daños colaterales de la crisis

     

    Somos muchos los que hemos oído hablar de Noam Chomsky y de sus diez estrategias de manipulación mediática, pero pocos los que le han prestado la suficiente atención a esos párrafos un tanto recalcitrantes, normales en el discurso de un activista político, aunque aparentemente fuera de lugar en el de un renombrado lingüista.

    Pero qué se puede esperar de un personaje que se autodefine como socialista libertario y, lo que todavía es peor, anarquista. Empeñado en explicarnos de qué manera los poderes fácticos nos mediatizan para que respondamos tal y como ellos esperan, ha escrito libros que han alcanzado cifras de verdaderos superventas, teorizando acerca de esos temas. Confieso que algunas de esas reflexiones, exceden mi capacidad de lucubrar hasta el límite en el que la ficción pretende a toda costa superar la realidad, con métodos poco ortodoxos, pero hay que reconocer que varias de ellas sí parecen, cuando menos, verosímiles.

    De la lista de Chomsky, la estrategia que probablemente más nos puede despertar el interés, en unos tiempos tan extraños y convulsos como los que nos ha tocado vivir, es aquella que se centra primero en el problema, continúa con la reacción, y acaba en la solución, un trinomio clásico que, para ser más explícito, podría referirse al hecho de crear una crisis económica rampante y cruenta con el único propósito de obligarnos a aceptar el repliegue de los avances en bienestar social alcanzados hasta ahora.

    Con sinceridad, no sabría decir hasta qué punto puede ser eso posible, pero si se analiza fríamente parece tan sencillo como sacar un conejo de la chistera. Y es que de eso se trata, precisamente, de sacarse de la manga una eventualidad económica para obligarnos a aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

    Si sólo fuese eso, es decir, tener que prescindir de buena parte de las prerrogativas que han conformado hasta ahora el estado del bienestar, a mi no me importaría con tal de que nuestro país saliese adelante, pero todos sabemos que eso no es exactamente así. Me inquieta conocer qué va a ser de los que no pueden apretarse más el cinturón, o de aquellos que ni tan siquiera tienen con qué apretarse. Daños colaterales, señalan en la guerra cuando quieren referirse a cualquier incursión armada que se exceda de los límites marcados por sesudos estrategas sobre la cartografía de la zona, y lo cierto es que el término no está tan fuera de lugar, porque lo que sucede hoy día en occidente es lo más parecido a una guerra, pero de clases. Ya está bien de privilegios, parecen reprocharnos, acusándonos de vivir muy por encima de nuestras posibilidades, como si la crisis que nos acucia no fuese también con ellos.

    Francisco J. Caparrós

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook