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APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS
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Blog APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS - Francisco J Caparrós

Francisco J Caparrós

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN SOCIAL, EXPERTO UNIVERSITARIO EN AUTOCONOCIMIENTO, EMOCIONES Y DIÁLOGO, Y MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIOEDUCATIVO ELAUVO.

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  • 03
    Noviembre
    2012

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    Con la verdad por delante

     

     

     

    Saber que en el seno de la Iglesia Católica hay personas que consideran una inmoralidad que las entidades bancarias rescatadas por el estado continúen ejecutando desahucios, me llena de satisfacción y esperanza. Como dicen que dijo Jesús: al Cesar lo que es del Cesar.

    Yo siempre he sido muy crítico con ella, lo reconozco, pero quiero aclarar que no porque abomine de la institución en sí, sino de aquellos que desde el púlpito se erigen jueces de todo eso que distorsiona sus convicciones más rancias, sin detenerse un minuto en analizar sus causas. Para ellos, es como si los efectos no fuesen lo que a mi juicio son: una correlación directa de las causas. Y es que, hasta para eso, algunos no consiguen desembarazarse de una conciencia de clase que les constriñe y aparta de la realidad más cruda.

    Con las declaraciones de estas últimas semanas, José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, imparte una lección de coherencia a todos aquellos que estén dispuestos a apreciarla. Así, su valor intrínseco se multiplica hasta el punto de lograr por sí solas cohesionar dos perspectivas, en las antípodas la una de la otra, como son la fe, por una parte, y el positivismo, por otra.

    Se dice que la autoridad es la gramática de toda asociación moral, y eso es cierto, pero también lo es que a menudo utilizamos ese concepto cuando en realidad queremos referirnos al poder socialmente reconocido y no al saber. Potestad y autoridad se confunden pues, y seguro que algo tendrá que ver en ello su ascendencia común, aunque es la primera y no la segunda, la que paradójicamente se obstina en solapar a la otra, cuyo término originario alude a la fuerza moral. Pero en esta ocasión, y aunque ambas se sustentan en algo tan veleidoso como la atribución ajena, afortunadamente la potestad no se ha salido con la suya.

     

    Francisco J. Caparrós

     

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