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APÓCRIFOS CARPETOVETÓNICOS
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Francisco J Caparrós

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN SOCIAL, EXPERTO UNIVERSITARIO EN AUTOCONOCIMIENTO, EMOCIONES Y DIÁLOGO, Y MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIOEDUCATIVO ELAUVO.

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  • 24
    Agosto
    2012

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    Bienaventurados los pobres

    No llegué a conocer a mi abuela por parte materna, al menos de manera consciente como para acordarme de ella. Cuando murió, yo no tendría más que dos años y medio, tres a lo sumo, y lo poco que he conseguido rememorar de esa temprana etapa de mi existencia, es que me gustaba deambular por el patio trasero de la casa de mis abuelos, desnudo y con un orinal de plástico encasquetado hasta las cejas.

    Reconozco que, aparte de irrelevante, ese es un dato nada apropiado para una columna de opinión que, por encima de todo, pretende dar una imagen de sensatez, pero como he dicho ya, de mi abuela no conservo ni un solo recuerdo. Es una lástima no haber coincidido con ella en el tiempo, y más triste aun no poder conversar de tú a tú, y preguntarle por qué solía espetar de continuo, como si se tratase de una letanía, esa frase tan mallorquina que proclama que els rics son com els cans, que s´estimen més rebentar que deixar res pels moixos.

    Yo no lo sé a ciencia cierta, pero intuyo que el motivo de aquel amargo desdén, fue la quiebra del Banco de Crédito Balear, que en la década de los treinta del pasado siglo dejó a cientos de pequeños ahorradores con una mano delante y otra detrás. Vamos, como ha sucedido con Bankia y otras entidades financieras en los últimos meses, sin ir más lejos.

    Me temo que su obstinación fue la que le condujo antes de hora a la tumba. En lugar de aceptar que los pobres desempeñan una doble función, como pecador por una parte, pero también como representante de Cristo en la tierra por otra, se dejó llevar por la acritud. Y es que como dijo San Eligio, Dios debiera haber dado la riqueza a todos los hombres, pero ha querido que haya pobres para que los ricos tuvieran la ocasión de redimir sus pecados. Genial, ¿verdad?

     

    Francisco J. Caparrós

     

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