Blog 
Al azar
RSS - Blog de Matías Vallés

El autor

Blog Al azar - Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

Sobre este blog de Mallorca

Este blog recopila todos los artículos que publico en Diario de Mallorca


Archivo

  • 02
    Septiembre
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Un millón de hoteleros

    El delincuente Jaume Matas se mofaba de que “los hoteleros son sólo 150 votos”. A continuación, les arrodillaba el alma con el mismo fervor que los gobernantes del PSOE. A juzgar por la fiebre desatada en torno a las viviendas de alquiler, Balears cuenta con un millón de votantes que son empresarios turísticos de su propia casa. Las autoridades intentan frenar estérilmente una fiebre emprendedora que deberían aplaudir. Una raza dotada genéticamente para el negocio, y que observa asombrada cómo puede explotarse simultáneamente una farmacia y el Govern de la comunidad, ha puesto su codicia a trabajar. De repente, las escasas propiedades mallorquinas que no se venden es porque se alquilan. Por horas incluso, para una actividad que en realidad dura cinco minutos.

    Si el millón de hoteleros mallorquines adopta las técnicas de sus 150 antecesores, los garajes y trasteros se poblarán de turistas. Un todoterreno puede habilitarse como un apartamento de fin de semana, los nativos pernoctarán en la azotea. Al extenderse la temporada, porque el empuje de los empresarios de aluvión rubricará la ansiada desestacionalización, los mallorquines se establecerán en la geografía contigua –Argelia– mientras sus casas son ocupadas por los pueblos bárbaros. Todo en negro, el contrabando de turistas es más rentable que las cajetillas de Winston.  

    Los vibrantes pronunciamientos del Govern y de la junta militar hotelera, si alguien consigue distinguirlos, han estimulado el mercado de alquileres. Antes de que los empresarios y su mayordomo Delgado prometieran la persecución de los amateurs, la mayoría de indígenas no se había planteado el tesoro que se escondía bajo su cama, sin más que dejársela ocupar a un extranjero. Al contemplar a los responsables turísticos públicos y privados, han concluido que este negocio no requiere una inteligencia exagerada. Las estadísticas hablan de once turistas por nativo, lo cual supone unos ingresos de 2.000 euros per cápita. Cada vez hay menos personas que puedan desestimar este ingreso.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook