Blog 
Al azar
RSS - Blog de Matías Vallés

El autor

Blog Al azar - Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

Sobre este blog de Mallorca

Este blog recopila todos los artículos que publico en Diario de Mallorca


Archivo

  • 06
    Abril
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Marcar a hierro a los mallorquines

    La resurrección en Balears de los certificados de residencia, donde hasta la denominación huele a naftalina, le cuadra a la perfección al Gobierno decimoñóñico de Rajoy. Sin embargo, la emisión por parte de ayuntamientos del PP de la documentación pertinente para los descuentos aéreos, no solventará la picaresca. Ahora mismo, tres altos cargos municipales del partido citado residen en la prisión de Palma. Por tanto, Madrid tiene que dar un paso más, en aras de la agilización de los trámites burocráticos prometida durante la campaña. A cada mallorquín se le tatuará a fuego un número en el antebrazo, que garantizará su acceso al avión cuando lo exhiba al personal de la compañía aérea correspondiente.
    Marcar a hierro a los residentes de un archipiélago Gulag funcionó a la perfección a mediados del siglo pasado, por lo que puede trasladarse al archipiélago balear sin más innovación que tatuar tal vez un código de barras. O mejor, grabar en la piel de cada mallorquín de pura cepa el código QR bidimensional en que fueron desvelados los Presupuestos del Estado. Como medida complementaria, el Gobierno de la vecina España debe evaluar si los residentes han de pasear por las calles de Mallorca con una estrella cosida en la ropa, para distinguirlos de los seres superiores que los han triturado con el fondo de solidaridad durante las últimas décadas.
    Rajoy viaja gratis total en primera clase desde tiempo inmemorial. En compañía de otros depredadores de los beneficios de transporte, ha decidido que los mallorquines obligados a volar para salir de la isla, paguen antes de recibir un descuento y sufran la humillación de mendigarlo. Simultáneamente, amnistía a traficantes a cambio de una módica propina. Una vez en el avión, la visión del tatuaje permitirá al resto del pasaje alejarse discretamente de isleños tan perniciosos. Sin embargo, la estigmatización puede ser una buena noticia. Si Mallorca admite el marcaje a hierro desde Madrid y la voladura de es Trenc desde el Consolado del Mar, se merece ambas aberraciones. Y las que vendrán.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook