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Blog Al azar - Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

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Este blog recopila todos los artículos que publico en Diario de Mallorca


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  • 01
    Julio
    2011

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    Mallorquín, si me lo preguntan

    La pregunta más ridícula de las encuestas sociológicas plantea si se siente usted más mallorquín que español o viceversa, una disyuntiva crucial para definir nuestro paso por este mundo. También se puede elegir "sólo mallorquín" o "sólo español", pero la historia de hoy empieza un poco más atrás. A los indígenas, el verano se nos pasa suministrando direcciones aproximadas a los turistas que nos importunan en la vía pública, ignorantes de que no hay mayor humillación para un nativo que asociar los héroes de su tierra a una calle concreta. A modo de introducción, los visitantes tienen la gentileza de preguntarnos si hablamos español, sin adentrarse en los vericuetos de nuestra identidad íntima. Imaginen por tanto mi sorpresa, cuando un mamífero en calzón corto me interpeló desde la otra acera:
    –¿Es usted español?
    Me detuve en seco, consciente de que mi respuesta iba mucho más allá del interrogante posterior sobre la dirección del aeropuerto o de Pachá. "¿Soy yo español?", me interrogué durante esas décimas de segundo en que nos pasa por delante nuestra vida anterior. Fue una revelación, mi caída del caballo. Y sin ánimo de entablar polémica con un extraño de intenciones desconocidas, respondí de acera a acera en un castellano que hubiera aprobado Góngora:
    –Soy mallorquín.
    Orgulloso de mi confesión, y con el mentón empinado hacia la vertical para rubricar mi convicción, escuché su réplica:
    –No importa, yo soy de Bilbao.
    Maldita sea, hasta en desafección española me ganaba. Lo envié en la dirección contraria a la que me solicitó. Una vez a solas, reflexioné que un mallorquín es español salvo que a un tiranuelo se le ocurra infligirle esa condición. Es algo que aprenderá el PP actual, si quiere ser tan eterno como Cañellas. No dudo de que en Mallorca también puedas ser español, pero esa condición se perfecciona en otras geografías. En Finlandia no puedes ser tan buen australiano como en Melbourne, por intenso que sea tu sentimiento austral.

     

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