Blog 
Al azar
RSS - Blog de Matías Vallés

El autor

Blog Al azar - Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

Sobre este blog de Mallorca

Este blog recopila todos los artículos que publico en Diario de Mallorca


Archivo

  • 06
    Diciembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La felicidad en un Escarrer

    Leszek Kolakowski, un viejo conocido de esta sección, se pregunta “¿Es Dios feliz?” y se responde que “la felicidad es algo que podemos imaginar pero no experimentar”. Plantea a continuación la extinción de cielo y purgatorio, la salvación de todos los seres humanos, la eliminación del dolor y la muerte. Y repiquetea de nuevo que “una condición pareja puede ser imaginada, pero nunca ha sido contemplada. Nunca ha sido contemplada”. No todos los días estamos en disposición de refutar a un filósofo de campanillas, pero emplearemos el argumento geográfico para concluir que los pasajes citados sólo demuestran que su autor nunca ha visitado Mallorca, la patria de la felicidad al alcance del prójimo. 
    Corrigiendo a Kolakowski, nadie alcanza la felicidad, pero a algunos mallorquines nos ha sido dada contemplarla. Abandoné un mediodía reciente la redacción, a la caza de personas felices. Por supuesto, me dirigí hacia el Molinar, el mejor perfil costero de Palma después de que la mafia progresista –porque fueron ellos– degradara el Paseo Marítimo a un miserable aparcamiento de barcos. Una vez en el observatorio, me crucé con Sebastián Escarrer, antaño heredero del imperio donde no se pone el Sol. El hotelero viajaba en bicicleta, con la barba algo más larga de lo que recomiendan los gurús de management de la Wharton School. Le seguía su perro. El dueño era la viva imagen de la felicidad, pero no soy experto en la detección de los rasgos que revelan el estado anímico de un can.
    Aquel Escarrer encarnaba la felicidad de la liberación, capturada en un momento de ciclismo apaisado. Sé que más de un emulador agarrará una bicicleta tras leer este artículo, en la convicción de que puede reproducir la felicidad negada por Kolakowski y encarnada en Sebastián Escarrer. Es inútil, el sentimiento es proporcional a la magnitud de la renuncia, la satisfacción surge de viajar en bicicleta cuando tienes además un jet privado. El hotelero paseaba tan feliz que ni siquiera me hubiera atrevido a recomendarle que respetara el carril-bici. Tal vez un día triste.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook