Blog 
Al azar
RSS - Blog de Matías Vallés

El autor

Blog Al azar - Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

Sobre este blog de Mallorca

Este blog recopila todos los artículos que publico en Diario de Mallorca


Archivo

  • 29
    Septiembre
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cómo odiar a Zapatero

    Millones de españoles se han lanzado a odiar a Zapatero sin la vestimenta ni el calzado adecuados, una imprudencia que cursará con lesiones indeseadas así que llegue Rajoy. Sometido a una dieta de usar y tirar, el ser humano civilizado se cree en condiciones de detestar a un gobernante sin un calentamiento previo. La instantaneidad funciona a la hora de aborrecer a Mourinho, pero sería erróneo aproximarse al presidente del Gobierno con la ingenuidad en el rechazo que utilizamos al abordar al entrenador. Tampoco sirve de patrón la comparación con Aznar, equivalente a confundir la vela y la canoa. 
    Se insiste en la urgencia de salir de la crisis, pero los sondeos del CIS avalan que para los españoles es más perentorio odiar a Zapatero. En la última indagación de ámbito autonómico, suspende con doses y treses, muy por debajo del peor momento de sus predecesores. Ninguna región le concede tregua, la animadversión al presidente del Gobierno compite con la selección de fútbol como factor de cohesión nacional. En Murcia recibe un 2.03, calificación que permite perseguir penalmente a quienes la emiten por injurias a una institución del Estado.
    Hay que abominar de Zapatero, con decisión y energía. Sin embargo, no abunda en declaraciones que inciten al odio cerval, despide vacuidades insípidas. Tras dos legislaturas, su afectuosidad sólo se ha agriado esporádicamente. Sería difícil insultarlo mano a mano, cuando despliega su sonrisa after shave. Por tanto, para odiarlo en condiciones hay que mantenerlo a una distancia prudencial. El desprecio recomendable surgirá de la abstracción, de prestar más atención a sus caricatos que al original. Sus palabras deben ser escuchadas bajo el cedazo de sus comentaristas. Jamás hay que mirarle directamente a los ojos, funciona mejor el recurso de combinar su imagen con la de un personaje abyecto y próximo. Si tampoco así consigue odiarlo, busque objetivos más asequibles. El odio a Zapatero también pasará de moda, aunque ahora parezca inundarlo todo.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook