Blog 
Al azar
RSS - Blog de Matías Vallés

El autor

Blog Al azar - Matías Vallés

Matías Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

Sobre este blog de Mallorca

Este blog recopila todos los artículos que publico en Diario de Mallorca


Archivo

  • 28
    Febrero
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Beppe Grillo no tiene la culpa

    Por definición, un resultado electoral no puede estar equivocado. La democracia se basa en la sabiduría de las multitudes, y los expertos que deploran el veredicto de los italianos empiezan por considerarse superiores al votante llano, primera aberración antidemocrática. Estos linces no concluyen que los ciudadanos han errado, sino que sólo ellos deciden el voto correcto, segunda aberración antidemocrática. Se comportan como antropólogos examinando a seres primitivos, pero nunca explican por qué su inmensa sabiduría no ha logrado encauzar a los votantes con taparrabos hacia la luz que predican.


    A resultas de la suma de distorsiones citadas, el disolvente Beppe Grillo se convierte en el primer candidato que ha de pedir disculpas por su excelente resultado en las urnas. Los expertos denuncian que acumula contradicciones –qué ser humano no lo hace– y que degenerará como los partidos tradicionales, un dato neutro que no empeora la situación actual. Olvidan que, cuanto más descabelladas y ridículas sean las propuestas del cómico televisivo, peor quedan sus rivales ortodoxos. No sólo los payasos han de preocuparse de que nadie los distinga de un ministro, así en Italia como en el resto de Europa.


    Ante la ceguera de los líderes políticos, quién no se ha planteado el voto corrosivo a un Movimiento 5 Estrellas. Si Grillo no tiene la solución, tampoco tiene la culpa de su resultado espectacular. Ni siquiera en el caso de que sus iniciativas conduzcan a un callejón sin salida, porque Italia o España ya habitaban el cul de sac antes de la llegada del cómico con ideas. Frente al Berlusconi perpetuamente asomado al balcón de Mussolini y el Bersani que supera la falta de empatía de Rajoy, un humorista escenifica cuando menos la necesidad de asumir propuestas radicales. Sus apoyos demuestran que hay un colectivo suficiente para propiciar un cambio de envergadura. A propósito, la fragmentación del voto es la perspectiva que los sondeos apuntan para España, aunque sus televisiones no dan ni para un Beppe Grillo.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook