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Blog A tiro - María Elena Vallés

María Elena Vallés

Periodista de Cultura en "Diario de Mallorca". Comencé en "El Mundo-El Día de Baleares" en la misma sección. He colaborado en algunas ocasiones en espacios culturales de IB3. Twitter: @ElenaValles

Sobre este blog de Cultura

Este blog es en principio un recopilatorio de los artículos de opinión y análisis sobre la actualidad cultural de la isla que se publican los domingos en "Diario de Mallorca" bajo el epígrafe "A tiro". En la medida de lo posible, se actualizará con más frecuencia.


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  • 08
    Marzo
    2014

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    ¿Qué pasará con Toni Nievas?

     

    Creo que nadie ha reivindicado su obra en estos términos tan serios, pero pienso que el trabajo del mallorquín Toni Nievas logra captar ese clásico estado escéptico y catatónico de la juventud sin rumbo. O lo que es peor, una juventud no tan joven (más drama y dolor aún) sin horizonte alguno más allá de un empleo de friegaplatos, por poner un ejemplo muy nieviano. Nievas suspira por un futuro al que teníamos derecho –o eso nos vendieron, máxime en la que hasta ahora era la comunidad más rica de España–, pero que se diluye como el agua en un cesto ante la imposibilidad e impotencia de desarrollar cualquier vocación personal mínimamente ambiciosa. Una problemática que sobre todo explota (y que aún podría dar más de sí) en su segundo libro, Polvo cósmico, el mejor de los tres que ha publicado hasta ahora en tanto que exprime la miel y el asco de la derrota de manera sobresaliente y amplia: al prisma del autor fracasado (el monotema de Toni, y no lo digo por desmerecerle) se le suma el punto de vista y el color de otros personajes igualmente desgraciados. El fracaso que obsesiona a Toni está condicionado por cuestiones de cariz balear -pero también español-, vicios del Mediterráneo como el aplastante triunfo de la mediocridad en la sociedad y la política (Nievas se burla y dinamita los referentes culturales mayoritarios -chuscos en muchas ocasiones-), el crecimiento desmesurado de la planta hotelera en Mallorca, la corrupción, la proliferación del negocio de la prostitución en las zonas costeras, las drogas asociadas al éxito, la poca importancia que se le da a la educación por estos pagos o el ocaso de ciertas zonas turísticas. La Europa del sur en decadencia. Todo eso está en mayor o menor medida -y sobre todo a fogonazos- en los libros y los vídeos del autor mallorquín.

     

    El mundo de Toni es triste y duro y kitsch. También es nuestro mundo. El hecho de haber encarado ese universo que no es más que su entorno personal (su obra es autobiografía descarada) desde el lenguaje de la comedia a partir de detalles aparentemente superficiales y no haberlo hecho desde la crudeza del puñetazo dramático no es un argumento sólido para acusarle de banalidad. Simplemente, Nievas opta por otro método menos habitual para explicar la realidad. Defiendo que hay profundidad moral en el planteamiento de sus libros, vídeos y películas, a pesar de que su manera de proceder consista en eliminar la apariencia y fachada de esa profundidad y dejar la parte invisible. Las piezas inclasificables de Nievas son conscientemente todo lo contrario a esa orgía de profundidad e intensidad llamada True detective. A pesar de que en ambas producciones se desvele lo mismo: lo podrido que está el mundo y lo marionetas que somos. Y precisamente pienso que Toni desconcierta muchas veces por esa aparente banalidad de la que presume. A partir de ahí, juega conscientemente en la ambigua frontera que hay entre el personaje histriónico pasado de vueltas que retuerce su locura y es capaz de pronunciar ideas abyectas y órdagos para que el espectador se acostumbre a lo políticamente incorrecto, y el hombre desgraciado, trivial e inconsistente que se ríe de tonterías como “Mis patillas dan el asco, pero soy buena persona y tengo tres amigos en Facebook”. En serio, no conozco a nadie que le haya sacado más frutos al arte de perder el tiempo: en internet, en Twitter, dibujando en casa, tomando cafés porque no hay para más en Literanta, rodando vídeos gratis para los amigos mientras esperaba esa llamada que nunca llegaba… “¿Cómo desde la mierda puedes seguir haciendo cosas?”, se preguntaba, como todas las mañanas, a sí mismo el autor. E inopinadamente la llamada que esperaba (la del éxito o algo parecido, pongamos que de nombre El Terrat) llegó.

     

    Ahora bien, después del subidón de esta semana tras su victorioso paso por el programa de Buenafuente en La Sexta, los halagos de Ana Pastor, los comentarios elogiosos en las redes, ¿qué a a suceder con este perdedor de provincias? Si Nievas triunfa, si en breve informamos de que le fichan para En el Aire con Berto y Andreu (esperen y verán, que esto ya está hecho), si Santiago Segura le quiere para un cameo en Torrente, si se evapora ese empírico fracaso, la materia prima que sustenta su risa, ¿qué pasará con Toni Nievas? Ojalá que todo esto suceda y saboree las mieles del éxito, y el mallorquín pueda vivir dignamente de su trabajo (el malditismo queda bien sobre el papel y está sobrevalorado). Un reto que le obligaría a dirigir ese lenguaje propio que sí posee hacia otros temas o personas, y sobre todo hacerlo desde un punto de vista menos derrotado y autobiográfico para que resulte creíble.  No será fácil. ¿Absorberá el sistema a Toni Nievas?

     

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