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Blog A tiro - María Elena Vallés

María Elena Vallés

Periodista de Cultura en "Diario de Mallorca". Comencé en "El Mundo-El Día de Baleares" en la misma sección. He colaborado en algunas ocasiones en espacios culturales de IB3. Twitter: @ElenaValles

Sobre este blog de Cultura

Este blog es en principio un recopilatorio de los artículos de opinión y análisis sobre la actualidad cultural de la isla que se publican los domingos en "Diario de Mallorca" bajo el epígrafe "A tiro". En la medida de lo posible, se actualizará con más frecuencia.


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  • 31
    Agosto
    2013

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    Hay que abrirse, oigan

     

    ¿Buscas noticias? Pues sal a la calle. Y en ésas me puse, espoleada por las grandes verdades que el periodista Enric González vierte sobre las redacciones de periódicos y las corresponsalías en sus Memorias líquidas, ese Santo Grial o piedra filosofal del periodismo que leí en una noche para ver si se me pegaba algo de su sapiencia y capacidad en el oficio. Así a bocajarro, todo esto suena muy rimbombante (eso de las “grandes verdades”), cuando estas breves crónicas dominicales son en realidad pequeñas posturas y humildes anuncios de temas hiperlocales. ¿Cuántas veces habré escuchado, al darme media vuelta y emprender mi camino, que lo que escribo no le interesa a nadie? De acuerdo (o no), hoy propalaré primicias importantes (quiero decir que las leerán aquí primero) con la aquiescencia de mis superiores. Pienso en González otra vez: “Si te dicen que no interesas, es que igual interesa que no intereses”. O más simple que eso: caray, igual tienen razón. El caso, no hay que desfallecer.

    La primera noticia (cultural, ya saben) que me asalta (no se crean, he tenido que buscarla) es la referente a la reforma que se emprenderá a partir del próximo noviembre en el Museu Fundación Juan March de la calle San Miguel. En primer lugar, se ejecutará el habitual lavado de cara a la fachada principal y se mejorará la señalética. Esto en cuanto al continente del museo. En la sustancia, también habrá cambios, o mejor dicho, nuevas incorporaciones de obra procedentes de los propios fondos de la Fundación, piezas que ampliarán el discurso de la colección permanente que actualmente acoge el museo de Palma. En concreto, a partir de este mes de noviembre y cada otoño, se descubrirán en el centro artístico entre 20 y 30 obras nuevas –inéditas en Ciutat, quiere decirse– con las que se llevará a cabo una relectura de la propia colección, pues hay mucha obra de la entidad (y buena, hay que recordar el reciente Premio Arte y Mecenazgo a la colección de arte español contemporáneo de la Fundación Juan March) para que el relato se amplifique. En las salas temporales, se presentarán pequeñas retrospectivas de Max Bill y el gran Josef Albers, quien se convirtiera en uno de los profesores de arte más influyentes durante el siglo pasado. Entre sus alumnos –hubo muchos otros–, se encontraron Eva Hesse y Robert Rauschenberg.

    2. Aún no hay fecha (día y hora, para ser más exactos), pero Carme Riera me confirma que también será en noviembre cuando lea su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua. La esperamos crítica y con algún guiño (o mejor dicho zambombazo) contra la política lingüística de Bauzá.

    Tercer apunte. Me cuentan que la I Mostra d’Animació Contemporània i Experimental de Mallorca (Sota-Terra) lleva meses gestándose en la isla para poder lanzarla a finales de noviembre o principios de diciembre. La propuesta, obra y gracia del artista Tià Zanoguera, es coherente y se centra en un tipo de animación cuya existencia en el ámbito público y más visible es nula; a saber, una animación más cercana a la poesía, al arte, a la ilustración o al cómic underground. La muestra la conformarían proyecciones y mesas redondas. Localizaciones: amén de CineCiutat, el proyecto recoge la creación de un circuito de visionados en diferentes galerías de arte de Palma. Espero que los marchantes palmesanos sepan valorarla y cedan un rincón de sus lustrosos escaparates de arte contemporáneo a esta programación inédita para una ciudad con un excesivo punto de hermetismo que la distancia automáticamente de lo novedoso. Una urbe que en ocasiones presenta una resistencia a aceptar la realidad en beneficio de una nostalgia que convierte a los cuatro artistas de siempre en un absurdo patrón universal. Hay que abrirse, oigan.
     

     

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