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Blog A tiro - María Elena Vallés

María Elena Vallés

Periodista de Cultura en "Diario de Mallorca". Comencé en "El Mundo-El Día de Baleares" en la misma sección. He colaborado en algunas ocasiones en espacios culturales de IB3. Twitter: @ElenaValles

Sobre este blog de Cultura

Este blog es en principio un recopilatorio de los artículos de opinión y análisis sobre la actualidad cultural de la isla que se publican los domingos en "Diario de Mallorca" bajo el epígrafe "A tiro". En la medida de lo posible, se actualizará con más frecuencia.


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  • 23
    Octubre
    2013

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    De un paseo astral a otro epicúreo (lo próximo de Max)

     

    Una historia en forma de fábula y claramente pautada por las circunstancias de su propia creación. Paseo astral, que surgió de un encargo que ahora mismo expondremos, es la historia de un personaje que solicita la presencia de las musas para llevar a cabo una tarea que al lector no le ha sido explicada. ¿Cuál es ese trabajo hercúleo al que se enfrenta el protagonista de este cómic? Al igual que Max, el personaje parece necesitar tirar urgentemente de inspiración, de ese algo inefable e invisible que de repente todo lo ilumina, porque le ha sido encomendado algún tipo de trabajo creativo y no hay manera de dar con un arranque. Una inspiración (tema clásico), sí, que a veces cuesta que asome, una inspiración que mismamente debió invocar Max cuando El País le retó a exponer en su estand en la última edición de la feria madrileña conocida como ARCO. Y es que el encarguito pone nervioso a cualquiera: miles de visitantes pasan por la feria cada día y el plazo para realizarlo era escasísimo. 

    Contar con un tiempo exprés, treinta días, forzó la exploración de las musas, y al dibujante éstas le encontraron batiendo el cobre a toda máquina, el único método real de dar con la inspiración. O no. O igual es un misterio. Así, su estudio escupió 46 planchas y un mural que contaban como soporte las páginas de un ejemplar del diario El País, en concreto el de día 2 de enero de 2013. Dichos originales, de líneas muy depuradas, minimalistas (Max está cada vez más en el modo menos-es-más), se descubrieron anoche, con muy buena afluencia de público, en el CAC Ses Voltes  (un apunte: Fernando Gilet comentó a esta bloguera la intención de sumarle a este centro el servicio del Tecnològic –en el Solleric- con el fin de que todo el centro de recursos esté en un único edificio. Lógico). Decíamos que hubo buena parroquia. No los conté a todos, pero debió de haber unas 250 personas. El calor presidió la fiesta de inauguración del Còmic Nostrum, con Jan y El Tomi entretenidos saludando a otros dibujantes mallorquines. Muchos foteros de periódico, buscando grupitos, la tele, y algún redactor anotando para la crónica. Pocos políticos. Y el jazz de elS emmentals. Una agradecible tarde-noche-de-otoño que nos hizo olvidar la severidad –a veces trascendente- de nuestras vidas.  Porque como en muchos cómics de Max, desearíamos muchas veces que todo (la vida) acabara  siendo  -uf, menos mal- un simple sueño. Muy chulo el guiño a El Roto (“Imitando al maestro”) en una de las páginas expuestas y la manera cómo el dibujante explota las letras, le saca jugo a los titulares para su historia y en general a toda la superficie del diario. Tuerzo el gesto, pero para reírme. Hay que cachondearse de la musa. Ésta es una exposición que hay que volver a ver: a primera vista se escapan detalles porque hay varias capas de lectura: la historieta en sí, el lenguaje gráfico, el periodístico y las noticias.

     En un aparte con Max, el dibujante nos cuenta de qué va su próximo libro, que editará La Cúpula y que se presentará en Madrid el próximo día 19. Se titula Conversaciones de sombras en la villa de los papiros, como la localidad de Herculano que fue sepultada bajo la lava del Vesubio en el año 79. Tras excavaciones arqueológicas en el XVIII se halló dicho lugar, donde se habían preservado algunos legajos de la única biblioteca de la Antigüedad clásica que ha llegado a nuestros días. Max subraya que se trata de papiros de filosofía epicúrea. “Ahora mismo hay una exposición sobre La villa de los papiros en la Casa del Lector de Madrid, y me encargaron un cómic sobre el tema también”, explica. Así, avanza entusiasmado que ha recreado (e inventado) la última conversación que mantuvieron un viejo filósofo que guardaba la biblioteca y un joven tierno e inexperto antes de que el volcán entrara en erupción.

    P.S. Max hace una de las relecturas de Ramon Llull en la muestra que se inaugura el lunes próximo en el casal de Son Tugores de Alaró.

     

     

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