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100 maneras de conectarse a la Fuente
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Blog 100 maneras de conectarse a la Fuente - Arnau Benlloch

Arnau Benlloch

Soy Periodista especializado en la Inspiración para el Cambio. Mi vocación es la de propiciar la evolución tanto en personas como en equipos de trabajo a través de la palabra.

Sobre este blog de Cultura

En este blog quiero compartir mis inquietudes en temas relacionados con la Inspiración para el Cambio. Mi objetivo es divulgar claves que te ayuden a conectar con esa Fuente universal de la que todos bebemos para impulsarte así a hacer de tu vida una obra de arte.


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  • 27
    Agosto
    2015

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    Manera 38: Observa cómo huyes

     Por mucho que huyas despavorido ante lo que es evidente en tu vida, te perseguirá. 

    Deja de hacer la vista gorda, deja de mirar hacia otro lado. Sabes perfectamente que sufres y sufres porque te has creído eso de que la vida es difícil, porque un día decidiste que mirarte te daba miedo, porque te empeñas en convertir un jardín de rosas en un laberinto de zarzas. 

    La rosa también pincha pero además te ofrece fragancia, frescura, belleza.

     ¿De qué huyes?

     Cada uno huye de algo o de todo un poco: huimos del conflicto, del compromiso, de la responsabilidad, de la abundancia, del éxito, del fracaso, de la soledad, del aburrimiento, del miedo, de la tristeza, de la injusticia…allá cada cual con su menú del día.

     ¿Cómo huyes?

     ¿Te drogas? ¿Haces horas extra en el sofá frente a la tele? ¿Postergas decisiones? ¿Comes compulsivamente?, ¿Trabajas hasta la extenuación?, ¿Te lamentas por todo?, ¿Te enfadas sin motivo? , ¿Te pasas el día en el Facebook? ¿Te bebes hasta el agua de los floreros?, ¿Eres adicto a la acción?

     Identificar el momento en que sacudes tu mirada hacia otro lado y sales corriendo es un buen hábito para tomar conciencia de qué es lo que te hace huir y de cómo lo haces.

     La Fuente nunca huye de ti, sin embargo te empeñas en evadirte, porque prefieres correr que enfrentarte a lo que más miedo te da en esta vida, todo ese lío de pensamientos y emociones que sientes como un caos que se amontona en tu interior y te produce sufrimiento.

    Manera 38: Observa cómo huyes

    Image by Sammy Slabbinck

     El cambio que nace de dentro

     El cerebro es vago y conservador, así es que huyes por miedo y porque cambiar te da pereza.

    El empuje al cambio lo has de tomar en sintonía con la Fuente, en sintonía con esa fuerza que nace de tu interior, esa voz sencilla y alegre que te invita a aceptar, afrontar, mirar de cara aquello que más te perturba.

    Qué maravilloso ese momento en que, harto de ti mismo, te rindes para darte cuenta de tu melodrama mental y gritas al aire: 'todo es producto de mi imaginación.’

     Huir no es de cobardes, es más bien de inconscientes, pues tener miedo es muy lógico en la sociedad en la que vivimos, sin embargo darle fuerza al miedo, alimentarlo y mantenerte en él hace que vivas una realidad inexistente.

     Tu propio hacker

     Lo que tanto te preocupa no es real. Sabes que todo es producto de un software erróneo que cada día reprogramas con nuevos códigos destructivos.

    Dentro de ti hay, al menos, dos realidades, la que quiere siempre tomar el control y tiene miedo: el Software llamado ego, o aquella otra fuerza que también eres tú, que manifiesta la voluntad de una conciencia más amplia y que confía porque bebe de la Fuente (algo así como La Nube).

     Seguro que a veces echarías a correr lejos, te refugiarías en una sima profunda donde sentirte protegido de todo, donde ni tú mismo pudieras encontrarte. Te gustaría protegerte de tus pensamientos compulsivos, de tu machaque constante, de tu miedo, tu miedo a vivir.

    Lo peligroso no es tanto huir, como no darte cuenta de que estás huyendo.

     Si hay asuntos que te rondan, dudas razonables que te persiguen, lo mejor es dejar de huir aunque cueste y mirar a los ojos a esa fiera. Si le aguantas la mirada unos segundos más: prueba superada! Verás que nada malo ocurre porque nada está fuera de lugar.

    Aunque a veces creas que ya no puedes más, sigue un paso y verás que el camino se despeja. La Fuente siempre pondrá ante ti pruebas que puedas superar.

     Observa tu huida y la próxima vez que dejes de ver por donde sigue el camino, antes de fugarte, comprueba si no es que estás ante una curva cerrada que te impide ver con claridad lo que viene después.

    Paciencia que toda curva pasa, que todo túnel se ilumina al fondo. Paciencia, el camino siempre sigue y las curvas te hacen ir más despacio y disfrutar de la turné.

    Deja de vivir como un fugitivo. Manera 38 de conectarte a la Fuente: Observa cómo huyes.

     

     

     

     

     

     

     

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