EUROPA PRESS. BARCELONA.
La prohibición total de fumar en bares, restaurantes y lugares de ocio en 2010 provocará el cierre de entre 35.000 y 40.000 locales –el 10% de los que hay en España– y la pérdida de 100.000 empleos, asegura el vicepresidente de la Federación Española de Hostelería y Restauración, Gaietà Farràs.
Farràs considera que la medida anunciada por la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, para endurecer la ley antitabaco y reducir el número de fumadores, se basa en cifras "poco objetivas" y "no corroboradas".
Según el presidente de los hosteleros, prohibir el tabaco en lugares públicos les restará clientes y penalizará a los 70.000 locales que realizaron reformas hace cuatro años –cuando se aprobó la ley– para adaptarse a la legislación que obliga a separar las zonas de humo, una inversión que ascendió a 1.500 millones de euros.
Farràs entiende que la prohición total es "innecesaria" porque la ley actual "aún está por desarrollar" en muchos lugares y afirma que el seguimiento es muy diverso según la comunidad autónoma o si se trata de un medio rural o urbano.