Nadal 2010. Fiestas escolares
V. SÁNCHEZ. PALMA.
Al pequeño Francisco, de 3 años, no le había gustado nada la idea de ir al colegio con el pijama. Y no era por el frío, sino porque según él, "al cole se va bien vestido". Por eso, no era de extrañar verle tan serio sobre el escenario mientras actuaba en la función navideña junto al resto de sus compañeros de clase, con vestuario también nocturno. El Colegio Nuestra Señora de la Esperanza celebró ayer el 40 aniversario de su patrona con una gran fiesta de Navidad en la que participaron mas de 270 alumnos.
Villancicos en inglés, catalán y castellano para demostrar que a los niños se les dan bien los idiomas, aunque a veces no sepan muy bien que cantar. "Ellos se lo pasan muy bien y los padres mejor. La verdad es que se nos ha quedado pequeño el salón de actos", comentaba orgullosa Magdalena Mateu, directora del centro.
Christian Márquez, Bárbara Reina y José Antonio López, todos de 5 añitos, corrían rápidos a los brazos de sus mamás tras su graciosa interpretación de Noche de Paz. "Me he portado bien,así que espero que me traigan algo de Ben-10", soñaba el último.
Horas después, a unos cuantos kilómetros, los alumnos de infantil y primaria de La Salle convertían el patio en un belén viviente. Angelitos, pastores y reyes magos compartían espacio con pescadores, panaderos y agricultores. "Este belén con aire mallorquín ha sido posible gracias a la complicidad de todos: Alumnos de más edad, padres y profesores. Estamos muy contentos del resultado", admitía Antònia Ferrà, coordinadora de Infantil. Las risas fueron constantes. También las voces armoniosas de los chavales de entre 6 y 12 años que participaron en un concierto de villancicos con baile.
Días antes, en la escoleta del colegio San Cayetano, Nacho de Blas, protagonizaba la anécdota de la jornada. Daba vida al Jesús recién nacido pero aguantó poco tiempo tumbado. Sus dos inquietos años le hicieron correr por todo el recinto.