V. SÁNCHEZ. PALMA.
Se las sabe todas, por eso es difícil sorprenderla en un renuncio. Maneja la escenografía como nadie, marca los tiempos e, incluso, avanza el desenlace de la película. "Tu cuando me preguntes por esto yo hago como que me voy enfadada". Y funciona, y si no, se repite, luego "corta y pega". La legión de corderitos –llámese aquí reporteros gráficos– obedece al instante. Mamá loba –Nuria Bermúdez– tenía una nueva exclusiva que contar.
La convocatoria tuvo lugar ayer a las nueve de la mañana. A las puertas de los juzgados de Sa Gerreria de Palma, un par de cámaras, otro de reporteros y dos fotógrafos. De un taxi, puntual, desciende abrigada la ex de Dani Güiza, el acusado, "el padre que no ejerce de tal y que merece un castigo". Maleta Louis Vuitton y bolso a juego, gafas modelo aviador y una botas camperas. "Vengo a una audiencia y no puedo contaros ahora nada más. Esto es muy cansino, es una situación que me aburre pero que hago por mi hijo". "No, Dani no viene, está ocupado", responde con actitud de oveja descarriada que busca un rebaño en el que refugiarse. Para ayudarla a salir del ´acoso´ mediático, su amiga –que bien podría pasar por su hermana gemela– Techi. Sí, la ex de Kiko Rivera, hijo de Isabel Pantoja.
A las diez menos cuarto, comienza la vista en el juzgado de primera instancia número 21. Se trata simplemente de buscar una fecha para establecer el día del juicio. El abogado del ex futbolista del Mallorca, actualmente ligado al Fenerbahçe, declara las intenciones, obligaciones y deberes de su representado. Nuria Bermúdez lo tacha de mentiroso y pide su inhabilitación a la salida de la audiencia. "Miente el letrado y miente Dani Güiza. Llevo un año manteniendo a mi hijo yo sola. Y no pasa nada. Pero el peque tiene los mismos derechos que su otro hermano que sí recibe una pensión alimenticia. Dani está ganando millones y nosotros no tenemos nada. Sólo pido lo que nos corresponde a mí y a mi hijo", cuenta visiblemente seria y emocionada. En principio, logra contener el llanto. Las lágrimas las deja para después, para un programa con el que pacta un falso directo.
"¿Se preocupa Güiza de su hijo. Lo llama?", pregunta pícaro un reportero desatando la caja de los truenos. "Mi niño ha estado ingresado una semana en el hospital. Llamé a Dani para decírselo y no me devolvió la llamada hasta cuatro días después. Eso no es ser un buen padre. No viene a verlo, no se interesa por él... En cambio el niño, cada vez que alguien llama a la puerta, corre rápido a ver si es papá. Afortunadamente, es muy pequeño y no se entera de todo lo que ocurre", pregona Nuria Bermúdez para subirse después a un taxi. Dentro la espera Techi, que también ha disfrutado de su minuto de gloria: "Yo estoy muy orgullosa de haber salido con Kiko. Le deseo lo mejor".