Navidad 2009. Actividades culturales
MATEU CUART. PALMA.
Decidió conectar el virtuosismo alcanzado en Viena con la vertiente local, y el resultado ha sido un éxito que pasa este año por su vigésimo aniversario. "No veíamos por qué no podíamos tener un concierto como el que tanta gente ve por televisión", señaló Agustín Pinillos, artífice del Concierto de Año Nuevo en Palma.
Al estreno por parte de la Orquesta Sinfónica de Budapest le siguieron varios años de actuaciones, siempre en el Auditòrium y siempre día 2 de enero, a cargo de la Orquesta de la Radiotelevisión de Moscú. "Luego pensé que para hacerlo más nuestro tenía que ser con la Orquestra Simfònica de Balears, que había vuelto a salir a la palestra y sonaba bien", detalla Pinillos, hasta entonces partidario de las formaciones del este "porque llevan el espíritu navideño en la sangre", pero que asegura haber tenido "siempre mucha fe en la orquesta de aquí".
El éxito de la convocatoria radica, según su creador, en la combinación de las composiciones de Strauss, que predominan, con temas más populares. "He querido aportar también música importante de la época actual pero que la gente no tiene oportunidad de escuchar a grandes orquestas, como La guerra de las galaxias o el popurrí de los Beatles, que hemos incorporado este año", detalló el director de la Temporada de Ballet de Mallorca.
Como novedad, el coro del Teatre Principal acompañará este año a la Simfònica con cuatro obras cortas –La Barcarola, Cuentos de Hoffman, de Offenbach; Pompa y Circunstancia, de Elgar; Danzas polovtsianas del Príncipe Igor, de Borodin; y un fragmento popular de la ópera Carmen, de Bizet– en un concierto en el que repite como director Robert Reimer. "Es el primero que viene tres años seguidos. Ha aportado una gran vivacidad y los músicos de la orquesta están muy contentos con él", dijo Pinillos.
Junto con la batuta, ha confeccionado un programa en el que ha tratado de "no repetir mucho las obras de años anteriores". La apertura Caballería Ligera, de Suppé, y la del Barbero de Sevilla, de Rossini, han sido este año elegidas para contentar a un público "muy festivo" que asiste fiel a una de las primeras citas del año.