V. SÁNCHEZ. PALMA.
Si en épocas pasadas y por estas fechas, las billeteras y carteras estaban a rebosar de décimos de lotería de Navidad, este año se hace hueco a las participaciones, de las que se han emitido 3.315 millones de euros en 2009. El sorteo más esperado, el de El Gordo, regresa fiel a su cita generoso y solidario. Los mallorquines prefieren compartir y asegurarse un ´pellizquín´ a despilfarrar "lo poco ahorrado".
No están muy contentos los loteros de Mallorca con ese derroche de solidaridad de sus clientes. "Lo entendemos perfectamente pero para nosotros es catastrófico", cuenta Raimundo Palou de Comasema, de la Administración número 4. "Si antes un mismo cliente solía llevarse cinco décimos, ahora se lleva dos y gracias", añade Pepe Alemany, de la Administración número 9. Aunque aún confían en las ventas de última hora, no dudan en afirmar que el descenso de ingresos rondará este 2009 el 15 por ciento. "Más o menos hemos dejado de vender en torno a unos 60.000 euros menos y eso es grave porque nuestra comisión es muy pequeña. Confío, al menos, en dar algún premio para compensar", dice Cati Cañellas, propietaria de la Administración número 8.
Según los últimos datos del organismo de Loterías y Apuestas del Estado, los baleares gastarán 42 euros en este próximo sorteo extraordinario, frente a los riojanos, que invertirán más de cien euros; la media nacional es de 70 euros. "La crisis se nota y yo he preferido comprar menos. Antes solía jugar seguro 5 décimos, ahora llevo tres y compartidos", cuenta Manuel Lora. Su compañera, Maria Oliver, dice no haber recortado presupuesto. "Siempre me gasto lo mismo, unos 60-80 euros. No hay que dejar de tentar a la suerte", señala.
¿Y qué números son los preferidos? El 5 –que es la terminación más afortunada a lo largo de la historia del sorteo de Navidad con 32 premios– y el 7 gustan mucho a los isleños aunque la terminación preferida todos los años es la acabada en 13. "Nuestros clientes no son nada supersticiosos y siempre reclaman este número y eso que, curiosamente, nunca ha tocado. Alguna vez tendrá que ser ¿no?", espera Nuria Ferrer, presidenta de la Asociación de Administradores de Loterías de Balears. Otras de las terminaciones con más gancho son la 69, el 15 –la Niña Bonita– o el 22.
A excepción de otros años en el que numerosos brujos se atrevían a vaticinar el número ganador y éste se agotaba, en esta ocasión los loteros no han notado ninguna preferencia entre sus clientes. Hay quien preguntó por el número que coincidía con la fecha de la muerte de Michael Jackson, el 25609, o por el 24842, éste último, fue nombrado por una vidente en Sabadell y hasta allá mandó decenas de décimos la palmensana Administración número 15. "Yo no miro en que acaba. Pido el que sea, no soy muy optimista", confiesa Maria Antonia Morena. María Candelaria Quintero sí tiene sus preferencias. "El 4 y el 5 los pido siempre por tradición y siempre pillo alguna pedrea", subraya.
Ya sea por seguir la tradición, por pura ilusión o por no ser menos que los compañeros –"vaya a ser que a ellos les toque y a mí se me quede cara de tonta", argumenta Elena Bibiloni–, El Gordo de la Navidad sobrevive a la crisis como puede. El próximo 22 de diciembre, aunque no se confiese, muchos estarán enganchados a la radio con los dedos cruzados.