EFE. MADRID.
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública señaló ayer que la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios respecto a la Ley del Aborto no puede perjudicar a la paciente ni suponer una limitación a la atención sanitaria obligatoria.
Esta federación defiende que, aunque "es positivo" que la ley regule la objeción de conciencia y que se circunscriba a los que intervienen directamente en la Interrupción Voluntaria del Embarazo, dicha cláusula no debe poder ejercerse cuando esté en peligro la vida de la mujer.
Por su parte, la Confederación Católica de Padres de Alumnos y de Familia anunció que pedirá por carta a Zapatero la convocatoria de un referéndum para que la sociedad muestre si está a favor o en contra de "privar de vida a los niños concebidos y todavía no nacidos".
"Los españoles –según un comunicado– tienen el derecho a ser oídos en un tema tan controvertido como el aborto, mucho más cuando el Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción (Voluntaria) del Embarazo, donde se ampara, busca también imponer a nuestros hijos una determinada visión de la sexualidad", dice el comunicado.