I. MOURE. CALVIÀ.
Lola, una mujer inquieta y emprendedora, decide un día dirigir su propia obra de teatro. Quiere que sea un musical, con toques de comedia, pero también de romanticismo. Para encontrar a los actores, convoca un casting. Entre nervios y esperanzas, los aspirantes a intérpretes pasan por la prueba y, con ellos, pasan también sus vidas. Está el joven enamoradizo, la chica que está cansada de su novio por ser un pegajoso, el cotilla que vive a través de las experiencias de los demás...
A grandes rasgos, éste es el argumento de la obra El musical de Lola y los siete, representada el pasado sábado en el equipamiento juvenil de es Generador por un grupo de ocho jóvenes de entre 19 y 30 años pertenecientes a la Asociación de Personas con Discapacidad de Calvià (Asdica). La representación forma parte del programa de actividades diseñado por la organización con la finalidad de promover la integración de este colectivo.
Supervisados por un director de teatro y las trabajadoras sociales de Asdica, los jóvenes han ensayado semanalmente desde marzo de este año, como una actividad más del programa de ocio de la entidad, que incluye excursiones, acampadas y viajes, además de actividades deportivas como atletismo y natación.
Las trabajadoras sociales destacan que la preparación de la obra teatral ha servido a estas personas para adquirir "más autoestima". "Se han sentido protagonistas. Ellos propusieron la idea de hacer una representación y han colaborado en su desarrollo. Esto para ellos es importante, porque hay que recordar que suelen estar siempre bajo la protección de alguien. Les ha servido también a nivel pedagógico para estudiar y ganar en capacidad de memorización y de expresión de sentimientos", manifiestan.
"A mí me gusta todo de la actuación. Me gusta interpretar, cantar...", dice María José, que en la obra da vida a Lola. Ella asegura que estaría encantada de participar en otras piezas teatrales. "Yo era la primera vez que hacía teatro. Lo más difícil es tener que pensar en los gestos, en el texto, en la canción. ¡Hay que pensar en mil cosas!", dice Raúl.
En el musical, Raúl encarna el papel de Lucas, un joven que se enamora locamente de una chica, pero que no es del todo correspondido. En un momento de la representación, muestra su estado de ánimo cantando Lloraré las penas, de David Bisbal. Canciones de otros conocidos artistas como Chenoa, Rosario y Raphael conforman también la banda sonora de El musical de Lola y los siete.
Por ahora, estos jóvenes sólo han hecho una representación, pero aseguran que les gustaría seguir actuando en otros escenarios del municipio. "¡De aquí a Broadway!", bromea Raúl, entre las risas de sus compañeros.