AGENCIAS. COPENHAGUE.
Lograr un documento jurídicamente vinculante en la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague será muy difícil por las posturas divergentes entre los participantes, dijo ayer Teresa Ribera, secretaria de Cambio Climático del Ministerio español de Medio Ambiente.
En declaraciones a Efe, Ribera precisó que "sí está al alcance de la mano un acuerdo con todos los elementos necesarios" para lograr la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, pese a las diferencias entre países industrializados y en desarrollo.
La secretaria de Cambio Climático participó en consultas informales en el ministerio danés de Asuntos Exteriores, bajo la presidencia de la anfitriona danesa Connie Hedegaard, de las que dijo que "la valoración general es buena", aunque no se hablara de cifras concretas de recorte de emisiones ni de financiación.
Una cincuentena de ministros y altos cargos oficiales de 192 países debatieron las condiciones sobre un acuerdo que regule a partir de 2012 la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), pese a la jornada de descanso dominical ordenada por la ONU.
200 activistas detenidos
Por otro lado, más de 200 personas que participaban en una manifestación pacífica, pero no autorizada, contra la cumbre internacional contra el cambio climático que se celebra en Copenhague, fueron detenidas ayer en la capital danesa, informó la policía.
Los activistas, descritos por un funcionario como protestantes "de línea dura", fueron detenidos antes de que pudieran alcanzar los cuarteles de Maersk, la mayor compañía naviera del mundo. "Golpea a la producción" era uno de sus eslóganes. Ocho de ellos serán acusados de posesión de piedras y otras armas potenciales, drogas ilegales y acciones violentas, mientras se espera que el resto sean puestos en libertad en el transcurso de la jornada.
El sábado fueron detenidas unas 1.000 personas en el marco de una multitudinaria manifestación en defensa del medio ambiente. Excepto tres de los arrestados de la víspera, el resto fue puesto en libertad. Afectados y testigos criticaron la dura actuación de la policía de la capital danesa.