V. SÁNCHEZ. PALMA.
Lo que empezó como un ejercicio para ayudar a los niños invidentes o con graves deficiencias visuales a mejorar su expresión y movilidad corporal acabó convirtiéndose en una compañía infantil de teatro estable. Es Mussol celebra sus diez años sobre los escenarios con Ous de somera, una conocida y divertida rondalla de Jaume Vidal Alcover adaptada por Guillem Cabrer.
Fue en 1990 cuando Bernat Pujol se atrevió a dirigir a un grupo de unos doce chavales de entre 6 a 9 niños. Representaron con éxito Los brujos en el país de la fantasía, un montaje muy al estilo de la Historia Interminable y que resultó ser todo un acierto. "Hubo muchos padres un poco escépticos con el proyecto pero en cuanto vieron el resultado se animaron muchísimo", recuerda el director.
Bajo el amparo de la ONCE, aquellos pequeños fueron creciendo y amando el teatro a la vez que mejoraban sus habilidades sociales y aprendían a moverse mejor, no sólo en el escenario, sino por la calle. "Empezamos a hacer ensayos regulares y a funcionar como una compañía de teatro infantil de aficionados. La exigencia hizo que muchos niños no aguantaran el ritmo pero, afortunadamente, siempre hemos contado con un número suficiente de actores", explica Bernat Pujol.
En la actualidad, son ocho los jóvenes de entre 6 a 18 años que forman parte de Es Mussol y que ayer por la mañana se subieron al escenario del salón de actos de la sede de la ONCE en Mallorca para representar Ous de somera, su segunda obra en catalán tras N´espardanyeta, también de Vidal Alcover. El público pudo, previamente, disfrutar de una exposición de carteles y programas que repasa la trayectoria de la agrupación.
El próximo 28 de diciembre actuarán en el Auditorio de Paguera y no descartan presentarse a la Mostra de Teatro Escolar de Palma.