REDACCIÓN. PALMA.
La XXIV edición de BaleArt cerró ayer sus puertas con unas cifras de visitantes muy similares a las del año pasado. La organización, a través de un comunicado, cifró en unas 14.000 personas –a la espera de contabilizar el último día del Saló de l´Artesania– el número de personas que durante este fin de semana se han acercado hasta la muestra artesana, instalada en el Recinte Firal del Aeroport de Son Sant Joan.
La organización se ha mostrado muy satisfecha tanto por las cifras de asistencia como por la respuesta comercial. Además, la nueva distribución de los expositores ha conseguido su objetivo: pasillos más amplios que han posibilitado una visita más fluída y tranquila. La nueva ubicación de la zona de Espai en Viu también ha tenido buena acogida y los visitantes se han interesado por conocer los oficios artesanos en directo.
En el apartado de premios, ayer se galardonó con el Premi a la Qualitat Artesana a la peça Llum, foc i llum de Ceràmiques Maria Oliver y con el Premi al Millor Disseny al Paté de porc negre amb ametles de Embotits Veny.