MATEU CUART. PALMA.
Son los embajadores de la música canaria en el mundo entero. Por eso, "y porque nos traen muchos recuerdos y mucha añoranza", la junta directiva del joven Hogar Canario de Balears entregó ayer en la sede de la Federación de Casas Regionales una placa de reconocimiento a Los Sabandeños, durante un concurrido acto de homenaje a los 34 músicos de la formación que ofreció el lunes en el Auditòrium de Palma su primer concierto en Mallorca tras más de cuatro décadas de carrera.
"¿Por qué no habíamos venido antes? Hay que preguntárselo a los músicos mallorquines que invitamos a nuestros festivales, que siempre nos decían que harían gestiones para que viniéramos y nunca se concretaban", explicó ayer Elfidio Alonso, director y fundador de Los Sabandeños, satisfecho con la oportunidad de poder actuar frente a un patio de butacas prácticamente lleno y sorprendido de que "tantos canarios" hayan buscado cobijo en el archipiélago, donde se cuentan unas 2.000 familias de las islas del Atlántico.
Y es que "ser isleño marca, sea de la isla que sea. Nosotros no somos como Cristiano Ronaldo, que es de Madeira, pero el mar, el aislamiento y el roce turístico marca la personalidad", aseguró ayer Alonso, que pudo degustar, con los suyos, la comida típica de la gastronomía balear, regada con vino mallorquín y una pomada a base de Gin Xoriguer.
Por su parte, José Miguel Martín, presidente del Hogar Canario, aprovechó la ocasión para proponer a Los Sabandeños una segunda visita a Mallorca. "Nos gustaría que, cuando inauguremos el local, pudieran venir", dejó caer el anfitrión de una fiesta a la que acudió también Ramón Torres, coordinador general del Govern balear para casas y centros regionales.
Luego, un timple (pequeña guitarra de voces agudas tradicional de Canarias) y las ganas de fiesta se encargaron del resto. "Todos los que cantan bien / cantan bajo tu ventana / y yo, como canto mal / canto contigo en la cama", entonaron al unísono.