LOURDES DURÁN. PALMA.
No se lo puso fácil la mezzosoprano norteamericana Barbara Hendricks, reclamo del tradicional Concert de Nadal de Sa Nostra, al público que llenó anoche el Teatre Principal en un recital que tuvo carácter benéfico. Bajo la cobertura de la música de cámara que tanto agrada a la mezzo, y dirigida por Luis Remartínez, Les Illuminations, de B. Britten son plato de gusto de Hendricks, que alimenta su voz madura y espléndida aún, aunque suma en el desconcierto a más de uno que no atendió a esperar la conclusión de la obra y arrancaba en aplausos aún antes de dar la última nota. No importó porque Hendricks, ayudada por el que fuera director durante años de la Orquestra Simfónica de Balears, siguió hasta entonar la última exhalación del movimiento Départ.
El concierto "muy especial" por servir de ayuda financiera a Càritas Mallorca y a la Creu Roja Balears se saldó con una recaudación de 11.500 euros que se sumarán al dinero que se obtenga de las donaciones de los televidentes que quieran hacer su aportación el día que IB3 transmita el concierto en las inminentes Navidades.
Así lo adelantó ayer Fernando Alzamora, presidente de Sa Nostra, quien agradeció la colaboración de la mezzo de Arkansas así como del resto de músicos participantes, los integrantes de la Camerata Sa Nostra, dirigidos por Remartínez.
Entre los asistentes, la consellera de Asuntos Sociales, Josefina Santiago, y el de Sanidad, Vicenç Thomàs, además de la primera plana de la entidad financiera.
La diva, que en este mes de diciembre sólo ha suscrito compromisos con Mallorca –el concierto de ayer– y dentro de seis días en Aix en Provence, según su web oficial, eligió personalmente Les Illuminations de Britten porque se avienen con su tesitura y porque al contar con una orquesta de cámera, la de Sa Nostra, quedaban descartadas las grandes arias que suele interpretar de Mozart u otro repertorio más necesitado del abrigo de una Sinfónica.
Pere Esterilch, que fue el encargado de contactar con la diva así como de diseñar la parte artística del Concert de Nadal, señaló que "la gran dama de la lírica" había ensayado desde el primer día de su llegada, el pasado lunes. Asimismo se mostró muy satisfecha de cantar bajo la batuta de Luis Remartínez, a quien conocía "por las referencias que le había dado Teresa Berganza". Al parecer, la mezzo española le contó que "era uno de sus directores favoritos", relató Esterilch.
Precedida por la Sinfonía en fa mayor, de Gluck, la también embajadora de ACNUR, dejó al público más que ´iluminado´ al concluir una obra de distancias no cortas. Tras ella, los vítores a la diva, y un descanso para seguir con Mendelssohn y Haydn.