T.OBRADOR. PORRERES.
Extraterrestres, payasos, Emerson Fitipaldi, Lego, David el Gnomo, surfistas en cámara lenta, Hansel y Gretel, bombón mallorquín... El universo particular de Joan Miquel Oliver se explayó la noche del viernes en Porreres. Este concierto atrajo a unas 130 personas y estrenó, así, el ciclo Arrels 2009, que en el auditorio porrerenc se completará los días 5 y 8 de diciembre con las actuaciones de Manel y Germans Martorell, respectivamente.
Joan Miquel Oliver (Palma, 1974), compositor, letrista y guitarrista de Antònia Font, además de escritor (ha publicado un libro de poemas y una novela), consolida a su ritmo una carrera en solitario cada vez más reconocida por el público y los críticos musicales.
En su concierto de Porreres estuvo acompañado en el escenario por Toni Pastor (laúd, bajo, teclado y electrónica) y Pere Manel Debon (batería y xilófono). La puesta en escena se tradujo en sensaciones de tranquilidad y relajamiento, con juegos de luces y pompas de jabón.
En definitiva, el considerado como el responsable del debut literario más sustantivo de 2008 y destacado artista pop que ha dado la lengua catalana en los últimos treinta años, lució una vez más su singular interpretación de la vida, del surrealismo, de la poesía, lo cotidiano, misterioso, fundamental, anecdótico y banal. En esta línea, desprendió ingeniosos mensajes de lo más abstractos o realistas, crudos, reflexivos o tremendamente directos. Abriéndose a los sentidos.