M. C. PALMA.
La compañía TIC Teatre presentó ayer en el Teatre Municipal Xesc Forteza Cel·la 8, un espectáculo, dirigido por Biel Jordà, que introduce al espectador en las entrañas del sistema judicial a partir de las historias que transcurren en el depósito municipal de detenidos de Palma.
El texto de la obra, que se representará en el teatro palmesano desde hoy y hasta el 22 de noviembre, es un original de Toni Oliver y Biel Lladó, dos agentes de la Policía Local que un día decidieron contar al ciudadano "las consecuencias que conlleva el cometer una falta", y qué ocurre durante las horas en las que una persona permanece en los calabazos, antes de ser llevada ante el juez.
"Hasta ahora, las películas sólo mostraban las detenciones, la vida en una cárcel o el proceso judicial. Nosotros hemos querido ir un poco más allá y contar qué es lo que pasa en el depósito municipal de detenidos", explicaron a DIARIO de MALLORCA los autores.
Para conseguirlo y romper mitos, han decidido centrarse en tres historias basadas en hechos reales "algo maquillados", y narradas en forma de diario personal de dos funcionarios durante sus guardias en los calabozos del cuartel de Sant Ferran, que giran en torno al alcohol, las drogas y la violencia de género.
Y el resultado demuestra que los estereotipos no sirven. "Por estas dependencias pasa muchísima gente, no hay un perfil establecido", apuntaron los agentes, que advierten de que "nadie está exento de pasar por esta experiencia angustiosa, sobre todo para los que son detenidos por primera vez".
La historia comienza con un atestado de accidente de tráfico en el que el conductor de un vehículo que ha atropellado a un motorista es enviado al calabozo después de practicarle la prueba de alcoholemia. Allí, compartirá horas junto a un drogodependiente y un hombre acusado de maltratar a su esposa.
"Los impactos que recibirá el público serán constantes, porque la sucesión de escenas, aunque reales, muestran imágenes que la gente ni se imagina", aseguran.