G. RODAS. PALMA.
Llegó el frío a la isla y con él, el teatro helado de Slava Polunin, considerado uno de los mejores payasos del mundo. Al frente de su compañía, integrada por sesenta artistas de diferentes países, el clown ruso estrena hoy en el Auditòrium de Palma Slava´s Snowshow, un espectáculo de "esperanzas y sueños, añoranza y soledad, pérdida y desilusión".
Estrenado en 1994 y representado en más de treinta países, este espectáculo presume de llegar "a todos los públicos, da igual la edad o condición social, aunque en función de su experiencia y estado emocional, interpretará la historia de un modo u otro", apuntó ayer la directora artística Natalia Tabachnikova.
A pesar de que suma quince años en escena, "nunca hay dos funciones iguales", ya que "la improvisación" y los espectadores se convierten en actores del espectáculo.
A ello hay que añadir la filosofía de Slava Polunin, un hombre "con un sistema especial", porque "nunca habla de trabajar, es una palabra prohibida, sino de disfrutar", señaló Tabachnikova. En su teatro militan sesenta actores de un abanico de países. Según donde actúen, elige unos u otros. "Si vamos a Inglaterra buscará artistas más intelectuales y en el caso de España opta por los más divertidos y locos, por los más expresivos, porque el público español es como el ruso, abierto, necesita que le den alegría", agregó la directora.
Tabachnikova subrayó que los actores de la compañía de Polunin no saben "hasta el último momento" en qué países actuarán, lo que acentúa la motivación y evita que su trabajo caiga "en la rutina". "Esto es una de las partes del éxito de esta obra", afirmó.
Si Slava´s Snowshow tiene protagonista, ése es la nieve, considerada en Rusia "un juguete más". Vayan abrigados los espectadores al Auditòrium, porque anuncian tormenta. "Es un espectáculo que ayuda al público a regresar a la infancia, a emplear la imaginación", aseguran sus responsables, que citan "la soledad, el amor, la muerte y la ternura" como piezas también claves.
Las emociones aflorarán, pero no serán las mismas en unas butacas que en otras. "Uno puede reír en una escena y al mismo tiempo ver cómo llora el que se sienta al lado suyo", asegura la directora artística de una obra "épica" que se vale de un lenguaje "moderno" y al mismo tiempo juega con "elementos del teatro antiguo".
La música es otro de los aspectos importantes de Slava´s Snowshow. De "gran peso dramático", incluye obras de compositores dispares, desde Beethoven a Ravel, de Joaquín Rodrigo a Carl Off, de Paolo Conte a Shigeru Umebayashi.
´SLAVA´S SNOWSHOW´
Del 11 al 15 de noviembre.
Auditòrium de Palma. Más información en www.auditoriumpalma.es y 902 332211