AGUILÓ DE CACERES
Concierto de la Orquestra Simfònica de Balears.
Obras de Haendel, Lalo y Vagham Williams.
Solista: Shunské Sato (violín). Director: Adrian Leaper.
Lugar: Auditòrium de Palma.
Fecha: 5 de noviembre.
La reciente cita sinfónica acogió un diversiforme nacionalismo en su programa. La "cal y arena" se manifestarían incluso abusivas, al ofrecer un contraste cualitativo, entre la doble llamada vulgar, propiciada por Música Acuática handeliana (e intrascendente) , y la Sinfonía para violín y orquesta, del hispano-francés Eduard Laló; y la altura academicista-romántica del inglés Vaugham Williams, en su Sinfonía Londres, segunda de las nueve que compuso, aunque más conocido por ser el autor de la Sinfonía Antártida.
Bajo tales antecedentes selectivos, no extrañaría que no pocos melómanos se sintieran contrariados ante la partitura de Laló, a pesar del buen trabajo que sobre ella realizaran las partes comprometidas: la Simfònica; el director invitado Adrian Leaper (formalmente austero, detallado en el marcaje,y puntualmente expresivo), junto al violín solista Shunské Sato (Tokio, 1984), un intérprete de aterciopelado arco, al servicio de una dicción equilibrada, limpia y sedosa del folclore- exhibicionista del músico galo que le tocó sortear, partitura, por lo demás, discreta y de nula profundidad. Justo, pues, lo contrario del contexto unitario, intimista e inteligente, alcanzado por Vaughan Williams en su Sinfonía Londres, dueña de una estructura lírica intimista y de sosegada referencia a los clásicos, en clara inmersión en postulados posrománticos, que su creador adapta, paso a paso, a una impresión envolvente de Londres, cuya ciudad, precisamente, falleció a los 85 años. Un "adiós", por cierto, que convierte el final de la partitura, en prolongado y convincente "silencio".