EFE. BRUSELAS.
El Consejo de la UE y la Eurocámara acordaron ayer que se pueda cortar el acceso a internet sin una orden judicial pero tras un procedimiento justo e imparcial, y cerraron así el último punto de un amplio marco regulador que reforzará los derechos de los usuarios y la competencia en las telecomunicaciones.
Ambas instituciones de la Unión Europea (UE), con poder legislativo, concluyeron tras intensas negociaciones el único capítulo en el que no se ponían de acuerdo, el del acceso a internet, en un momento en que Francia y el Reino Unido preparan leyes para castigar a los internautas que realicen descargas ilegales.
Los eurodiputados querían mantener una enmienda que defendía que sólo una orden judicial previa podía cortar el acceso a internet a un usuario, algo que el Consejo –que representa a los países– no estaba dispuesto a aceptar.
Finalmente, ambas partes hicieron concesiones y cerraron un principio de acuerdo que sostiene que sólo se impondrán restricciones a un usuario de internet si las medidas, "proporcionadas" y "apropiadas", se toman "con el debido respeto al principio de presunción de inocencia y al derecho a la privacidad".
Además, deben ser resultado de "un proceso previo justo e imparcial", que garantice "el derecho a ser escuchado (...) y el derecho a una efectiva y oportuna revisión judicial".
"En casos de urgencia debidamente comprobados" –por ejemplo, si se trata de casos de pornografía infantil o terrorismo–, se podrán estipular "condiciones apropiadas y disposiciones de procedimiento" en conformidad con la Convención de la Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales", añade el texto. Los servicios jurídicos del Consejo, la Eurocámara y la Comisión Europea determinaron que incluir la expresión "orden judicial" podría implicar una armonización de los sistemas judiciales de los estados miembros, algo que escapa a las competencias de la UE.