M. ELENA VALLÉS. PALMA.
Recién premiado llegó ayer el cineasta Ventura Pons para promocionar en Palma su última película, A la deriva, que se estrena mañana en catalán en los cines Rívoli y Porto Pi Centro. Bajo el brazo traía el galardón honorífico del festival de cine lésbico, gay y transexual de Madrid. Sobre la espaldas, metraje nuevo que reflexiona sobre la necesidad del otro, del prójimo; todo ello canalizado por la actriz Maria Molins, que interpreta a Anna, una enfermera que vuelve a Barcelona tras trabajar dos años en África. "La protagonista llega traumatizada, impactada por el horror y va a la deriva. No sabe hacia dónde tirar. Por eso rompe con su anterior vida y se busca un trabajo de guardia de seguridad en un exclusivo centro de salud para ricos", relata Pons, quien ve en su historia una metáfora de lo que sucede actualmente en Occidente: "Andamos como perdidos buscando un lugar para ubicarnos".
El reparto lo conforman Roger Coma, Fernando Guillén y Boris Izaguirre, entre otros. "Boris hace un poco de sí mismo. Su ejercicio ha sido contenerse", matiza el director.
Acerca de la orden ministerial sobre las subvenciones al cine, Pons se suma a las críticas de algunos de sus compañeros. "Han alterado la forma de acceder a las ayudas y parece que así como se van a otorgar van a terminar potenciando el cine de gran presupuesto. El producto mediano pierde. A mí me gusta el cine de contenido y a decir verdad este tipo de películas no se resuelven precisamente con presupuesto", remata Pons.
La dirección general de Política Lingüística del Govern distribuirá 250 entradas a través de las parejas lingüísticas y Ona Mallorca.