EFE. SAN FRANCISCO.
En lo más parecido a la versión on line de un cementerio, Facebook cuenta ya con un lugar donde podrán encontrar descanso eterno los espíritus virtuales de aquellos que han pasado buena parte de su vida en la red social.
La popular red social, a la que ya pertenecen 300 millones de personas en todo el mundo, ha anunciado la creación de un espacio dedicado a la memoria de los usuarios que van pasando a mejor vida. "Cuando alguien nos deja, no abandona ni nuestra memoria ni nuestra red social" escribió Max Kelly, responsable de seguridad de Facebook, en el blog corporativo de la empresa. "Para reflejar esta realidad hemos creado la idea de ´perfiles conmemorativos´ como un lugar donde la gente puede guardar y compartir los recuerdos de aquellos que han fallecido".
Los perfiles son privados y, para evitar bromas pesadas, hay que suministrar a Facebook una prueba de que se conoces realmente a la persona y enlaces que prueben su muerte –como una necrológica publicada en prensa– si queremos que el allegado entre en este peculiar panteón. Paralelamente, la red social se compromete a retirar la información personal del difunto disponible en el portal para evitar a sus seres queridos el mal trago de ver regularmente su foto o sus antiguos mensajes.
La red social introdujo recientemente una nueva función que sugiere a los usuarios que ayuden a otros miembros a incrementar su actividad en Facebook y se han dado casos de personas a las que se animaba a sugerir nuevos contactos a amigos ya muertos.
"Estas cuentas conmemorativas también evitan que alguien acceda a ellas en el futuro, pero siguen permitiendo que la familia o los amigos dejen mensajes de recuerdo en su muro", añadió Kelly
En Facebook, el grupo demográfico que más crece no es el de los adolescentes o los universitarios sino el de las mujeres de más de 55 años, según un estudio publicado este verano. En LinkedIn, una popular red social de contactos profesionales, la media de edad ronda los 40 años. Con tarifas que rondan los 25 dólares anuales, varias compañías estadounidenses ofrecen la custodia de las claves de nuestro universo online, que serán entregadas a nuestros descendientes sólo cuando nosotros faltemos.