G. RODAS. PALMA.
Wonderbrass está de celebraciones. Cumple diez años de trayectoria y estrena nuevo espectáculo, Esclatasang, el cuarto en su carrera, tan divertida como delirante. Sus nuevos gags y temas musicales, a medio camino entre el funky, dixieland y swing, se podrán escuchar durante los meses de noviembre y diciembre en el Blues Ville de la calle Ma des Moro, los jueves y domingos.
"Nos hemos decicido por el Blues Ville porque se puede decir que la banda nació allí, en ese antro nocturno, oscuro y con humo que rezuma autenticidad", explica el batería Pep Lluís García.
El grupo se ha esforzado para esta nueva entrega, tanto, que incluso a recurrido a los ensayos. "Nunca ensayamos y no creo que volvamos a hacerlo. Después de un mes, casi nos separamos", confiesan.
En los directos, donde resulta imposible no soltar una carcajada, los componentes de Wonderbrass se ciñen a un guión, aunque reconocen que la espontaneidad juega "un papel muy importante", en ocasiones excesivo. "A veces abusamos de ella y se nos va la olla", afirman.
Entre las novedades, que las hay, destaca la incorporación del guitarrista Balta Bordoy (The Blues Devils), un músico "un poquito tímido" que ha abierto nuevos caminos a la banda, aportando guiños al pop y el rock. "Ha ganado un papel como humorista pero le hemos destrozado su ganada faceta de bluesman", bromea el batería.
También se podrán escuchar instrumentos no convencionales que nacen del ingenio y de los objetos domésticos, como un cubo-bajo del que no quieren dar ningún detalle.
En cuanto a los gags, marca de la casa. Difícil saber de ellos, eso sí, "beben del surrealismo". La publicidad y el género entrevista no saldrán muy bien parados.
La risa será la protagonista. Lo asegura un grupo que se lo pasa "bomba" siempre que actúa. "Ese es el único secreto a la hora de explicar por qué conectamos con el público", indica García.
Después del Blues Ville, que esperen los de la Península. "Las giran eran un desastre. Dentro del grupo, nocturno, había otros dos grupos: los que salían de noche y los que llegaban de día". ¿Solución? "Hemos echado al mánager porque nos conseguía demasiados conciertos".