EFE. WASHINGTON.
El telescopio espacial Fermi cumplió esta semana un año de observaciones durante las que ha reforzado las teorías del físico Albert Einstein sobre el tiempo y el espacio. Además, en su búsqueda de los misteriosos rayos Gamma también ha trazado un mapa del universo con una sensibilidad y claridad que no tienen precedentes, según informó un comunicado de la NASA.
Fermi, que en principio se llamó Telescopio Espacial de Area Amplia, es una misión conjunta en la que intervienen Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Japón y Suecia. Dedicado casi exclusivamente a la búsqueda de rayos gamma, su objetivo es el estudio de fenómenos cósmicos como la actividad de los núcleos galácticos, los pulsares y otras fuentes de energía como la materia oscura.
Desde que comenzó a operar después de ingresar en órbita –11 de junio de 2008– el telescopio ha capturado más de mil fuentes de rayos Gamma, un tipo de radiación electromagnética cuya altísima energía, expresada en sus fotones, viaja y se esparce por todo el universo. Pero, sobre todo, ha logrado proporcionar una medida que constituyó una prueba empírica sobre las teorías de la relatividad y de la unificación del tiempo y el espacio, tal y como las enunció el físico alemán a comienzos del siglo pasado.