EFE. MADRID.
El ministerio de Sanidad y Política Social prevé presentar en enero de 2010 la reforma de la Ley Antitabaco por la que se prohibirá fumar en todos los locales públicos, en coincidencia con la presidencia española de la Unión Europea. Así lo adelantó ayer la ministra Trinidad Jiménez, quien informó además de que su departamento está "considerando la posibilidad" de permitir que se pueda seguir vendiendo tabaco en bares, cafeterías y restaurantes.
La Ley vigente prohíbe las maquinas expendedoras en los establecimientos que no hayan adaptado sus instalaciones, pero Sanidad está estudiando autorizar la venta de cajetillas en todos ellos porque eso les permitiría "un margen de beneficio económico". Jiménez quiere abordar estas novedades "cuanto antes", una vez que se alcance un "consenso amplio" con todos los grupos políticos y agentes sociales afectados por el endurecimiento de la normativa.
"Coste cero"
La medida supondrá un "coste cero" para el sector hostelero, sentenció la ministra, tras aclarar que de los 350.000 establecimientos que deberían haber habilitado espacio para fumadores y no fumadores, menos del 1% lo han hecho. Jiménez, quien recalcó que el objetivo del endurecimiento de la Ley es preservar "la salud de todos", recordó que en otros países que han asumido esta medida se corrobora que no ha supuesto "ningún coste" para el sector sino "al contrario", porque mucha gente que se negaba a compartir su ocio con el humo ha decidido volver a los bares y restaurantes.