Club Diario de Mallorca. Jordi Pigem
V. SÁNCHEZ. PALMA.
Al contrario que la gran mayoría de expertos, no analiza la realidad económica en torno a números, datos, cifras y fórmulas. Va mucho más allá al cuestionar la fe "ciega" que se tiene en el actual sistema de crecimiento monetario porque "es insostenible e ineficaz", a la vez que se muestra optimista ante la incertidumbre "que nos ha permitido abrir los ojos y comprender que no estábamos en el buen camino". Jordi Pigem (Barcelona, 1964) ofreció ayer una conferencia en la Cámara de Comercio invitado por el Club de Opinión de DIARIO de MALLORCA. Entre el público, la consellera de Trabajo y Formación, Joana Barceló.
"La solución a la crisis económica no puede ser sólo económica", fueron las primeras palabras que pronunció ayer este filósofo y escritor catalán tras ser presentado por Lluís Amengual, responsable de la sección de Medio Ambiente del suplemento La Almudaina, que resumió en dos frases el nuevo libro de Pigem, Buena crisis (editorial Kairós). "Escribe lo que todos nosotros hemos pensado alguna vez. Sus ideas son la solución a las nuevas preguntas que surgen en esta época".
Curiosamente fue en Mallorca donde nació la idea de esta publicación. "Observé como estaba la isla, cómo le había afectado el concepto del turismo de sol y playa, la construcción desmesurada. Y pensé en lo necesario que sería que sus propios habitantes apostaran por un consumo más sostenible. En la necesidad de volver a las raíces".
Precisamente, en torno al concepto del postmaterialismo giró toda su ponencia. Cada frase era asentida por el público que llenaba la sala. "Hemos estado dormidos durante todos estos últimos años. Nos han hecho creer en la importancia del crecimiento del Producto Interior Bruto, un índice para nada productivo. Va siendo hora de que hagamos crecer la Felicidad Interior Bruta", subrayó para después destacar que "aunque tarde", la sociedad se ha dado cuenta "de que la filosofía del materialismo está en crisis porque es del todo ineficiente".
Es en este punto donde, según Jordi Pigem, comienza el "apasionante" viaje hacia un mundo mucho mejor tanto en el ámbito individual como en lo colectivo". "Debemos aprender a vivir en plenitud, a reconocer el valor de lo intangible, de la solidaridad, de las emociones...". "Aún estamos a tiempo de curar nuestro planeta que, aunque gravemente enfermo, nos da lecciones cada día de supervivencia". De ahí su optimismo. "La crisis es el proceso necesario para el cambio y lograr la curación. Si logramos avanzar hacia una sociedad más sana, sabia y ecológica y hacia un mundo más lleno de sentido habrá merecido la pena".
Como despedida, sus cinco palabras claves: Buena crisis y buena suerte.