EFE
Cada año se detectan en Baleares 2.000 casos nuevos de ictus, enfermedad que supone la primera causa de muerte entre las mujeres y la tercera en hombres -detrás del cáncer de pulmón y el infarto- y en la que una detección precoz puede reducir los índices de mortalidad y las secuelas que se deriven.
En el día que se celebra el Día Nacional del Ictus, con el lema "Por nuestra juventud, que tu cerebro continúe vivo", la Conselleria de Salud y Consumo ha dado a conocer los datos de la enfermedad en Baleares, donde 200 de los casos anuales afectan a menores de 55 años, según un comunicado del Govern.
El departamento autonómico de Salud y Consumo ha subrayado que para evitar que el ictus tenga consecuencias graves e irremediables, ya sea por la formación de un coágulo (obstrucción de la arteria) o por una hemorragia (rotura de la arteria), el paciente debe ser atendido en el menor tiempo posible.
Para favorecer la detección temprana, en Baleares hay dos mecanismos en funcionamiento como son el "Código Ictus", una estrategia coordinada entre el 061 y distintos hospitales públicos para atender a cualquier paciente en un lugar adecuado de la forma más rápida posible, así como el "Teleictus", sistema pionero de telemedicina.