EFE. SEÚL.
Un tribunal de Seúl declaró ayer culpable de malversación de fondos y adquisición ilegal de óvulos al científico surcoreano Hwang Woo-suk, que en 2004 engañó al mundo al anunciar que había clonado embriones humanos.
El investigador, elevado a la categoría de héroe nacional tras la pretendida clonación, fue condenado a dos años de cárcel en suspensión, lo que supone que no irá a prisión, aunque a cambio deberá estar tres años bajo vigilancia de las autoridades.
El tribunal suspendió su pena de cárcel al tener en cuenta que, pese a sus artimañas, el caído padre de la ciencia surcoreana es una autoridad en clonación animal en Corea del Sur y que el dinero malversado se destinó a asuntos relacionados con la investigación.
No obstante, reconoció la manipulación de las investigaciones por parte del científico sobre clonación de embriones humanos, lo que le otorgó prestigio mundial, pero no le condenó por ello porque la Fiscalía no había presentado cargos en este sentido.