EFE. OVIEDO.
Sabino Fernández Campo dictó hace poco más de un año las memorias de sus nueve décadas de vida en las que el general asturiano se convirtió en un testigo privilegiado de la historia de España del siglo XX. En el documento, publicado en septiembre de 2008 por el diario asturiano La Nueva España, el conde de Latores repasaba acontecimientos como la Revolución de 1934, su paso por el Ministerio de Industria durante el régimen franquista y los años que sirvió en la Casa del Rey.
De la Guerra Civil, rememoraba el intercambio de chocolate en el frente con los soldados republicanos del bando contrario, la muerte de un compañero y la "cierta satisfacción" que le producía pensar que, al no verse obligado a disparar, sus disparos no mataron a nadie. "Pero también es cierto que yo mandaba a los que sí lo hacían", advertía.