Club Diario de Mallorca. ´Problemática del ronquido y la apnea obstructiva del sueño´
C.MULET. PALMA.
No infravalore sus ronquidos, no son necesariamente un sinónimo de sueño placentero. Escuche las quejas de su pareja, de quien los padece, y hágaselo mirar. Así lo aconseja José Jesús Castro, especialista en apnea del sueño, anoche el convidado del Club de Opinión de DIARIO de MALLORCA celebrado en el Centre de Cultura ´Sa Nostra´. "Pueden llegar a ser un enemigo. Y muchos todavía no lo saben", alarma desde la calma.
"Roncar roncamos todos", reconoce el licenciado en Medicina y Cirugía, colaborador de la Unidad del Sueño del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga. "Más suavecito las mujeres", un hecho constatado, aún "sin explicación científica". El problema, cuando éstos "interrumpen la respiración", algo que le sucede a cerca de dos millones de españoles, "una cifra importante". Las consecuencias directas, "hipersomnolencia, falta de concentración, alteración de la capacidad de reacción o hipertensión"; tantas veces asociadas a otras cosas. Las derivadas, desde "cuadros depresivos" a los "accidentes de tráfico". "En países como Suiza hacen pruebas de apnea a los conductores de autobuses o vehículos pesados", extiende Castro, una obligatoriedad que una España "mas permisiva" aún no contempla.
El ronquido "no se hereda, no es algo genético", confirma Castro, aunque sí algunos factores anatómicos que ayudan a su aparición. "El problema es mecánico, y no está en los pulmones, está en la garganta. Surge de la relajación muscular que acompaña las horas de sueño, que facilita que la lengua se vaya para dentro y cierre la vía área". Factores "agravantes", "el tabaco" o la edad, especialmente "a partir de la cuarta década". También "la obesidad", que multiplica la grasa acumulada en la garganta.
Veterano de los cursos sobre ronquidos –y acostumbrados a las ignorantes "risas" que aún provoca el decirlo– Castro habla de "soluciones fáciles" cuando la apnea es leve, o "por debajo de las 40 interrupciones por hora". Cuando la cifra es superior, no hay que descartar la "intervención quirúrgica", habitual el adelantamiento de la mandíbula en los quirófanos.