G. RODAS. PALMA.
La "irrepetible Rommy Schneider, paradigma de la actriz europea", como le gusta decir al creador Adolfo Fernández Punsola, volverá al cine, en este caso al Augusta, con motivo de una exposición que rescata las imágenes que tomó de ella el fotógrafo César Lucas en la España de 1966 durante un rodaje.
Romy Schneider, muestra que llegará a Palma en 2010 –se baraja el mes de enero– y que se enmarca en el programa cultural de la UIB, está construida a partir de 40 fotografías inéditas de la popular actriz, durante el rodaje en Segovia de la película 10.30 PM Summer. Las instantáneas son obra del fotoperiodista César Lucas y presentan una sesión completa realizada durante los descansos del rodaje del filme, dirigido por Jules Dassin y basado en una obra de Marguerite Duras que muestran a una Romy Schneider alejada de los estereotipos que generó con sus trabajos sobre la vida de Sissi.
"César Lucas convierte un making off en obra de arte", afirma Biel Mesquida, responsable de la programación cultural de la Universitat.
El comisario de la exposición, Fernández-Punsola, que anteriormente trabajó con imágenes de Marilyn Monroe y el poeta Carl Sandburg, recuerda que Romy Schneider, encontrada muerta a los 43 años en su apartamento de París, fue "una mujer atormentada manipulada y engañada por los hombres".
Bajo el acueducto de Segovia, con huellas de Chanel y Courrèges; con la autora de Hiroshima mon amour; o rodeada de sus compañeros de reparto y equipo Melina Mercouri, Peter Finch y Julián Mateos, la exposición Romy Schneider dará algunas pistas sobre una actriz tan fascinante como misteriosa.