EFE. OVIEDO.
El Príncipe de Asturias pidió ayer unidad para hacer frente a la crisis durante la ceremonia de entrega de los ocho premios internacionales que llevan por nombre el título del Heredero de la Corona, acto en el que la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha reclamado un "reparto justo de los avances médicos".
El Heredero de la Corona, que presidió junto a doña Letizia Ortiz un acto seguido por la Reina desde un palco del Teatro Campoamor de Oviedo, reiteró su confianza "en la capacidad" de los españoles para construir "un futuro más sólido y equitativo", como ya demostraron "en las últimas décadas".
"El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos y constituye nuestra principal preocupación", manifestó don Felipe en el discurso con el que puso fin a la entrega de los galardones. Apostó por trabajar "sin miedo" y con la mirada en el futuro, "codo con codo y con espíritu constructivo", para hacer el camino sin "esperar que sean otros los que resuelvan lo que a nosotros nos corresponde afrontar" poniendo en ese esfuerzo individual y colectivo "toda nuestra capacidad de emprender, de imaginar e innovar".
El Príncipe expresó su agradecimiento a los organizadores de los Premios y a los galardonados, de los que ha dicho que son "modelos supremos de esfuerzo sacrificado, inteligencia, nobleza, espíritu de superación y de cuantas cualidades enaltecen a los seres humanos".
La directora general de la OMS recibió el Premio de Cooperación Internacional con el que ha sido distinguida esta institución y reclamó en una breve intervención una "mayor justicia a la hora de compartir los beneficios de los avances médicos". A su juicio, este galardón reconoce los principios que guían la labor de la OMS, basados en "el valor intrínseco de la salud para todas las personas y la importancia de la cooperación internacional para alcanzar mejoras sanitarias".
El escritor albanés Ismaíl Kadaré, galardonado con el Premio de las Letras, también pronunció un discurso en el que ha recurrido al más universal de los personajes de las letras españolas, Don Quijote, para reivindicar la "independencia" de la literatura, y aseguró que el insigne hidalgo salido de la pluma de Miguel de Cervantes fue el único que consiguió detener al régimen comunista de su país.
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Ramón Narro, que recogió el Premio de Ciencias Sociales concedido a esta institución académica, reivindicó en su discurso el derecho a la educación como vía de superación humana. Recalcó que el "verdadero saber" no puede ser neutro, sino que tiene que estar "impregnado de compromiso social" y que la modernidad debe traducirse en "mejores condiciones para los excluidos de siempre".
Por último, el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, que recibió el Premio de la Concordia concedido a la capital alemana cuando se conmemora el vigésimo aniversario de la caída del Muro, aseguró que su ciudad "se siente comprometida con el ideal" de "construir un nudo de la concordia en el corazón de Alemania y Europa que contribuye al entendimiento, la convivencia, la justicia, la paz y la libertad en el mundo".
Además recogieron sus respectivos premios el arquitecto británico Norman Foster (Artes), el naturalista inglés David Attenborough (Comunicación y Humanidades), la pertiguista rusa Yelena Isinbayeva (Deportes), y los ingenieros estadounidenses Raymond Samuel Tomlinson y Martin Cooper (Investigación Científica y Técnica).