EUROPA PRESS. BARCELONA.
La Ley de Cine de Cataluña obligará a las grandes distribuidoras a estrenar el 50% de las películas extranjeras en catalán, ya sean dobladas o subtituladas. En caso de incumplimiento, deberán abonar entre 1.000 y 5.000 euros por copia exhibida, además de entregar a la Generalitat la mitad del "rendimiento" que generen las copias distribuidas ilegalmente en castellano.
Según el texto completo del anteproyecto de ley, la cuota del catalán sólo se aplicará a las majors que distribuyan más de 15 copias en territorio catalán, es decir, afectará sólo a las grandes producciones y quedará fuera por ejemplo el cine independiente o los estrenos en circuitos reducidos de V.O. Así, por ejemplo, una empresa que distribuya 74 copias de una película extranjera –considerada una superproducción– deberá doblar o subtitular al menos 37 copias al catalán. En caso de incumplimiento total –es decir, ofrecer sólo copias en castellano– deberá abonar 185.000 euros en concepto de multa, además de entregar el "rendimiento" que haya obtenido la major por cada cinta en castellano.
Quedarán exentas de la obligatoriedad del catalán las obras que estén grabadas en origen en catalán o castellano. Por su parte, las grandes distribuidoras, mayoritariamente estadounidenses, tendrán una plazo de cuatro años para adaptarse a la normativa. El texto, cuyos trámites para ser aprobado por el Govern ya están en marcha, cuenta con el respaldo del tripartito. Su aprobación está prevista para antes de verano.