Promociones. ´Guía de excursionismo de Mallorca´
REDACCIÓN. PALMA.
Los aficionados a la montaña descubrirán mañana, con la Guía de excursionismo que DIARIO de MALLORCA entrega gratis con cada ejemplar del periódico, un recorrido por el puig de Randa con el que disfrutar de la naturaleza y cuidar la salud.
En La montaña de los tres santuarios, el excursionista y redactor de este rotativo, Gabriel Rodas, sigue la pista del beato Ramon Llull a través de una ruta fácil y corta –de una hora y 15 minutos, a paso ligero–, apta para toda la familia.
El punto de salida propuesto en el coleccionable, patrocinado por el Govern balear y la marca de botas de montaña Bestard, e ilustrado con fotografías recientes y un mapa de la zona a cargo de la empresa pública Sitibsa, es la Creu del Coromer, en el pueblo de Randa. Desde allí parte el camino hacia el santuario de Gràcia, desde donde pueden contemplarse impresionantes acantilados, así como la llanura de Llucmajor y sus alrededores e, incluso, si el día lo permite, la isla de Cabrera.
La construcción, cuyo origen se remonta a 1497, si bien la edificación actual se erigió entre 1770 y 1820, cuenta con una imagen de Nostra Senyora de Gràcia de estilo gótico, probablemente del siglo XV, con lo que podría ser una de las representaciones más antiguas de la Inmaculada conservadas en Mallorca.
El camino sigue luego hacia Sant Honorat, en el que aguardan unos azulejos policromados que recuerdan al fundador del santuario, Arnau Desbrull, iniciador, junto a Ramon Llull, de la tradición eremítica del puig de Randa. Allí se encuentra Nostra Senyora del Desert, patrona de los ermitaños. La iglesia se terminó en 1661 e incluye un presbítero de planta cuadrangular que contiene el retablo mayor, que data de 1928.
La última parada es el santuario de Cura. Antes, aguardan algunas curiosidades, como una lápida en la carretera que recuerda como se recuperó, tras invocar a Nostra Senyora de Cura, un accidentado por la explosión de barrenos en 1927, y la cueva del Beat Ramon Llull.
Cuenta la tradición que a esta humilde cueva, hoy delimitada por marges en mal estado de conservación e invadida de vegetación, se retiró en 1275 Ramon Llull y fue allí donde se generó la leyenda de la Mata Escrita.
El punto final del recorrido es el santuario de Cura, restaurado por el obispo Pere Joan Campins y en el que en 1913 se instalaron los terciarios franciscanos. Allí se incluye la capilla de la Mare de Déu de Randa, instituida por Ramon Llull y restaurada en 1449.