C.M. PALMA.
"Hay que volver a la fuente del pensamiento de izquierdas, rejuvenecer nuestros valores. Cualquier día descubriremos que hasta los principios de la Ilustración serán puestos en duda por el Nuevo Oscurantismo". Leo Bassi tenía muy claro los motivos de su Utopía, su obra "más ambiciosa", el próximo 5 de diciembre en el Teatro de Muro en la que se anuncia como única función mallorquina.
Su intención, en clave "bufonesca", "castigar a mis antiguos compañeros ideológicos por su falta de pasión, recordándoles de dónde venimos políticamente y la importancia de defender nuestra tradición humanista frente a una derecha en auge". El cómico, más afilado que nunca, se muestra resentido con algunos de los suyos. Comenzando con Obama, que nada más llegar "se lanzó a salvar empresas y bancas privadas con dinero público". Y terminando por los más cercanos, por aquello que le brindaron una "tibia solidaridad" cuando lo pasó mal con su anterior espectáculo, La Revelación, donde por "defender los principios de una sociedad laica" fue "víctima de una brutal campaña de oposición por parte de la derecha nacional católica, que culminó con el descubrimiento de una bomba en el Teatro Alfil de Madrid a pocos metros de mi camerino".