EFE. LONDRES.
Un hecho tan habitual como el de suministrar paracetamol a los niños tras ser vacunados para evitar las reacciones adversas reduce significativamente la eficacia de la vacunación, según un estudio que publicó ayer.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Defensa (Hradec Kralove, República Checa) ha constatado que el recurso a este medicamento como "profiláctico" para prevenir la fiebre tras una vacunación rutinaria no sólo inmuniza a los pequeños contra la alta temperatura corporal, sino que también impide la formación de anticuerpos, objetivo principal de la vacunación.
Según los autores, se trata de la primera vez que un estudio documenta el efecto de los tratamientos post-vacunación en la creación de anticuerpos.